

La dirigente estatal del partido Movimiento Ciudadano en Morelos, Jessica Ortega de la Cruz, denunció la “grave crisis de derechos humanos que enfrentan las mujeres privadas de su libertad en el Centro de Readaptación Social Femenil No. 16, ubicado en Michapa, Coatlán del Río. Este penal, que alberga a 1,033 mujeres de todo el país, evidencia las profundas fallas del sistema penitenciario mexicano y la urgente necesidad de políticas que garanticen la dignidad y los derechos de todas las personas, con especial atención a las mujeres”.
Expuso que conforme a las denuncias de organizaciones sociales ante la “Corte Interamericana de Derechos Humanos las condiciones inhumanas de reclusión, los 19 presuntos suicidios de mujeres en custodia desde 2021 hasta noviembre de 2024, y el incumplimiento de las recomendaciones emitidas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que desde 2019 alertó sobre tortura, incomunicación, negligencia médica y psicológica, además de actos de violencia verbal y física”.
Frente a ello, la también activista a favor de los derechos de las mujeres exigió respuestas y acciones inmediatas que incluyen la investigación exhaustiva de las circunstancias que rodearon estas muertes; la implementación de acciones efectivas que prevengan futuros casos y garanticen la integridad de las internas; y la garantía de que las investigaciones se realicen con transparencia y perspectiva de género, respetando los estándares internacionales en materia de derechos humanos.
Advirtió que “el sistema penitenciario mexicano sigue poniendo en desventaja a las mujeres, quienes representan el 5.87% de la población en reclusión. Estas mujeres no solo enfrentan el peso de sus sentencias, sino que además son víctimas de un sistema que las invisibiliza, les niega derechos básicos y perpetúa su vulnerabilidad”.
Denunció que el Cefereso de Michapa “presenta condiciones particularmente graves como aislamiento físico y emocional por la lejanía del centro, que limita el contacto con familiares y seres queridos. Condiciones de reclusión inhumanas, marcadas por el aislamiento prolongado y la falta de medidas de reinserción social efectivas. Deficiencia en servicios esenciales, como atención médica, programas educativos y laborales, alimentación adecuada, y acceso a servicios para la gestión menstrual y ginecológica”.
Y reiteró “no podemos permitir que la prisión sea un espacio de violencia y abandono. Las mujeres privadas de su libertad merecen trato digno y justicia. Desde Movimiento Ciudadano Morelos, reiteramos nuestro compromiso con las causas que defienden los derechos humanos y la igualdad, exigimos un sistema penitenciario que respete y valore la vida”.


