El Obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, hizo un llamado a la feligresía para que en este nuevo inicio de año 2026, además de tener un nuevo comienzo para lograr los objetivos, sea una oportunidad para renovar los corazones hacia una mejor sociedad, en este momento en el que el calendario vuelve a empezar.

El también secretario de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) destacó la importancia que implica el continuar dentro del plano terrenal bajo la misericordia y compasión divina, lo que permitirá reforzar el camino hacia la pacificación y la disposición a compadecerse de los sufrimientos y miserias ajenas.

«Nuestros corazones pueden empezar de nuevo porque se nos regala otro tiempo, otro respiro y otra oportunidad de vivir. El año que terminó trajo momentos muy difíciles, pero también innumerables gestos de bondad, solidaridad y de fe que nos recordaron que Dios camina con nosotros. A cada persona que sostuvo a un hermano, que acompañó a un enfermo, que compartió lo poco o mucho que tenía, gracias», informó.

Monseñor consideró que todos aquellos que a lo largo del 2025 y que inician este 2026 brindado apoyo a quienes más lo necesitan son el «rostro vivo del Evangelio», por lo que conminó a todas esas personas a continuar el camino de la gratitud y el amor, a fin de contrarrestar todos los momentos de zozobra que aún se registran en algunos puntos no sólo de Morelos, también del país.

«Que el 2026 llegue a sus vidas como una caricia de Dios. Un tiempo para sanar, para recomenzar, para reconciliarse, para volver a soñar. Que en sus hogares abunde la paz, el cariño, la paciencia y el gozo sencillo. Podamos que se nos enseñe a mirar con compasión, a escuchar con atención y a servir con alegría y que la protección llegue a todos los niños, jóvenes, matrimonios, abuelos y a todos los que buscan fuerza y consuelo. Que sea un año lleno de luz, paz, salud y amor», puntualizó.

Clara Viviana Meza