La Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) del estado anunció el inicio de un programa de reforestación que dará comienzo en el mes de julio, con el objetivo de recuperar áreas verdes seriamente afectadas por la tala clandestina y los incendios forestales registrados a principios del año. La estrategia buscará restaurar la cobertura vegetal en las zonas más vulneradas y promover una cultura ambiental más activa en los municipios.

El titular de la dependencia, Alan Dupré Ramírez, dio a conocer que, si bien actualmente no se cuenta con estadísticas precisas sobre las reforestaciones realizadas en años anteriores, se están sentando nuevas bases para mejorar la planeación y seguimiento de estas actividades.

“La producción de los viveros tiene que terminar en un millón de árboles este año, pero insisto, todas las dinámicas de reforestación son totalmente diferentes, no es revelar árboles a quien pida, sino que vamos a participar con organizaciones y municipios que tengan planes serios de reforestar”, enfatizó el funcionario.

En ese sentido, uno de los compromisos es que los 36 municipios del estado cuenten próximamente con un vivero de producción de árboles. Esta medida permitirá no sólo abastecer las campañas de reforestación, sino también fomentar la participación comunitaria y la conciencia ecológica desde el ámbito local.

La primera jornada de reforestación está programada para llevarse a cabo en el municipio de Huitzilac, específicamente en la comunidad de Coajomulco. Esta localidad, reconocida por su riqueza forestal, ha sido una de las más afectadas en temporadas recientes por fenómenos como los incendios y la tala ilegal. Las autoridades señalan que esta intervención inicial busca marcar precedentes de un esfuerzo sostenido que se extenderá a lo largo de todo el territorio estatal.

“Vamos a avanzar, prioritariamente en la zona de bosque de agua, así como las áreas que se quemaron en años pasados, tales como Puente de Ixtla, que tuvieron 630 hectáreas devastadas”, apuntó.

Además del trabajo en campo, la SDS planea coordinarse con organizaciones civiles, escuelas y grupos comunitarios para fortalecer la educación ambiental y garantizar el cuidado de los árboles plantados. Se espera que esta estrategia integral no sólo permita mitigar el daño ambiental acumulado, sino que siente las bases para una gestión forestal más eficaz y participativa en el futuro.

Angélica Estrada