

Desde el año 2011, Morelos ocupa los primeros lugares a nivel nacional en consumo alto de bebidas alcohólicas, por lo que autoridades estatales han determinado cobrar un nuevo impuesto, con el fin de desincentivar la ingesta de bebidas embriagantes, a la par de buscar nuevas estrategias de recaudación.
Pese a la polémica que esto genera, Mirna Zavala Zúñiga, secretaria de Hacienda del estado, confirmó que, a partir de este año comenzará a cobrarse un impuesto de 4.5% sobre la venta final de bebidas alcohólicas. “Este impuesto no aplica a la cerveza, el aguamiel y los envases cerrados”, puntualizó la funcionaria.
Además de buscar reducir el consumo de alcohol excesivo, la medida también pretende obtener recursos que sean destinados para atender los efectos de su consumo en la economía y el tejido social.
“A través de esta contribución se aprovechará la mejora del coeficiente de distribución de participaciones federales para el estado, y con ello se aumentará la recaudación propia de recursos”, explicó Zavala Zúñiga.
Estudios revelan que, en Morelos, el consumo de embriagantes empieza a edades tempranas; las mediciones precisan que niños de 10 años de edad, han ingerido, en más de una ocasión bebidas alcohólicas.
El consumo excesivo de embriagantes se considera cuando se superan las cinco copas en una sola ocasión; es el sector masculino el que mantiene el mayor porcentaje de consumidores, aunque las mujeres también enfrentan dicha problemática, por lo que con el cobro del nuevo impuesto se pretende disminuir las cifras.


