

Con el fin de cuidar la salud de manera natural y fortalecer los lazos comunitarios, plantas medicinales, saberes ancestrales y la voluntad de compartir se entrelazaron en el “Taller Botiquín Herbolario”, impulsado por la Secretaría de Bienestar del Gobierno de Morelos en el municipio de Tlaquiltenango, donde habitantes de distintas regiones del estado aprendieron a elaborar pomadas, tinturas, jarabes y microdosis.
Este espacio de formación sirvió también como una puerta hacia el autoempleo y la autonomía económica. Así lo destacó Silvia Salazar Hernández, titular de la Secretaría de Bienestar, al reconocer que estos cursos son herramientas para reconstruir el tejido social, compartir conocimientos y generar oportunidades: “Se trata de que estos cursos ayuden a construir comunidad. Tenemos que subir todas y todos, nadie atrás y nadie afuera”.
Durante el taller, personas originarias de Tlaquiltenango, Tlaltizapán, Zacatepec, Jojutla, Yautepec y Cuernavaca participaron activamente, acompañadas por la terapeuta Irene Cruz, quien compartió técnicas seguras y responsables para el uso medicinal de las plantas.
En representación del Gobierno estatal, Kenia Franco, titular de la oficina también resaltó el impacto de este tipo de actividades como generadoras de proyectos productivos comunitarios y llamó a las y los morelenses a acercarse a la oficina de representación en la zona sur para conocer más acciones como esta.
Además de rescatar el conocimiento tradicional, este taller busco fortalecer la autonomía de las comunidades abriendo alternativas de ingreso sustentables y con sentido social.
Una de las participantes, la profesora jubilada María Eugenia, citó a León Felipe, un poeta español, para cerrar su experiencia: “Voy con las riendas tensas y refrenando el vuelo porque no es lo que importa llegar solo ni pronto, sino llegar con todos y a tiempo”.


El taller brindó herramientas para elaborar productos medicinales y abrir nuevas oportunidades de autoempleo y organización comunitaria. Foto: cortesía

