

¡Por favor no te des la vuelta. Espero que algún día te nos unas!
Fernando González Domínguez*
Un día como hoy, el nueve de octubre pero de 1940 nació en el condado de Merseyside, en el Puerto de Liverpool uno de los cuatro integrantes del grupo musical más famoso e influyente de todos los tiempos. Bajo un severo clima de guerra por la agresión nazi en plena Segunda Guerra Mundial, Julia Stanley y Alfred Lennon recibieron a un regordete bebé al que llamaron John. Ese día no hubo bombas: la Luftwaffe alemana interrumpió el bombardeo el 9 y el 10 de octubre, lo que puede ser un sino, un presagio para el nuevo habitante de madera pacifista. Días adelante el llanto del nene se perdía por el aullido de las sirenas que avisaban ahora sí, la llegada de bombarderos teutones reanudadas las hostilidades. Los nacidos en esos años fueron bautizados como “Niños de la Guerra” según da cuenta Philip Norman, su biógrafo más serio.
John recibió como segundo nombre el de Winston, en homenaje al recién nombrado Primer Ministro, y futuro Premio Nobel de Literatura, Winston Leonard Spencer-Churchill, nacido en el Woodstock inglés. El mismo que firmara la conclusión de la guerra y la derrota de Hitler conseguida a fuerza de sangre, sudor y lágrimas.
Ese niño estaría llamado a cambiar la vida y la cultura de millones de jovencitas y jovencitos que gustaban del rock and roll en el amanecer de los años sesenta. La agrupación fundada por ese chico se llamó Quarrymen primero; los Silver Beetles, más tarde; Beat Brothers con Tony Sheridan en Hamburgo, hasta convertirse en The Beatles, los Fab Four, que contra lo que se cree existieron solamente diez años en todas sus versiones.
Posteriormente los cuatro Beatles emprenderían exitosas carreras en solitario. Lennon y Harrison lo hicieron sólo por algunos años por haber sido asesinado el primero, y asaltado con agresiones físicas fuertes que le pasaron factura al autor de “All those years ago” sentido homenaje de George a John : “Tú nos señalaste el camino. Todo lo que necesitas es amor” le cantaba Harrison a su hermano John, baleado mortalmente. McCartney y Starkey siguen en activo. Ringo estuvo aquí en México en junio pasado, y Paul volverá en noviembre próximo al Corona Capital. ( Ringo fue el único Beatle que se bautizó con un nombre artístico: se puso Ringo porque siempre usaba grandes anillos -ring- que hacían ver pequeñas sus manos mágicas. Star porque era estelar el momento del “solo” de batería que tocaba en cada presentación de los Huracanes, su antiguo grupo).

El día de hoy John hubiera cumplido 84 años si no le hubiera asestado un desquiciado cinco balas de una 38 mm a las puertas de su casa en Nueva York. Se cumplen también por estas fechas cincuenta años de su última presentación en vivo. Lo hizo cumpliendo una promesa a su amigo Elton John de acompañarle a su concierto del Madison Square Garden si su canción “A través de la Noche” llegaba al número uno de ese tiempo.
Años antes Lennon había conseguido esa misma posición con la canción- himno “Imagine” en inglés, “Imagina” para nosotros. La pieza fue compuesta musicalmente por el Beatle, sin embargo la inspiración y gran parte de la letra provenía de un trabajo literario de Yoko Ono que editara algunos años antes. Lennon le reconoció tiempo después la coautoría con entera justicia. El video ha sido de los más vistos de la plataforma Youtube. Lennon la produjo prácticamente desde la cocina de su casa-estudio en Tittenhurts Park. El álbum homónimo se produjo al mismo tiempo que Harrison buscaba elenco para un evento benéfico. “Imagine” contó con la colaboración de muchos músicos que en unas semanas en agosto pisarían también el escenario del Madison Square Garden aceptando la invitación de George para el primer concierto benéfico de la historia.
La canción de Ono-Lennon pedía pensar en un mundo sin religiones, ni fronteras. Animaba a hacer algo que para nada era difícil, “espero que un día te nos unas” . La consecuencia pacífica sería un mundo ideal, uno sólo. La letra se inspiró en pasajes de Grapefruit, Toronja o Pomelo en castellano, que Yoko editó en el 1969 para reconocer y ser justos con la también productora de Staring Over, disco final de John Winston.
George Harrison nació tres años después de Lennon también en Liverpool, cerca de la caída del Tercer Reich alemán y bajo el imperio británico que empezaba a entender que muchas de sus colonias ya creaban condiciones para obtener su libertad. El subcontinente asiático empezaba a manifestarse en ese 1943. Dos años después caía Berlín y dos años más adelante la India de Mahatma Gandhi conseguía separarse del dominio inglés escindiéndose primero en lo que se formó Pakistán, y después separándose también el Pakistán Oriental a miles de kilómetros de su capital y antecedente de la República Popular de Bangladesh.
Un viejo amigo de los Beatles, Ravi Shankar buscó a Harrison en Los Angeles California, a principios del año 1971: “mi pueblo está sufriendo, ayúdanos, George” confiesa que “vio la tristeza en sus ojos y no podía no ayudarlo”. Ravi le pidió a George que hicieran algo por los millones de sus hermanos en desgracia, sobre todo los niños a sólo un paso de ser arrasados por el hambre. El sensible Harrison estaba en el mejor momento de un Beatle solista. Hizo a un lado su carrera y acordó con Shankar hacer un concierto que recaudara dinero para llevar alivio a esa zona del planeta. Se gestó la idea. Harrison puso manos a la obra. Dedicó el mil por ciento de sus relaciones y extendió sus horas laborales prácticamente en exclusiva a lo que se llamó el Concierto para Blangladesh convenido con la Unicef como administrador transparente.
Cubierto el elenco del concierto, Harrison se apuró a sacar un sencillo semanas antes de tocar en el Madison Square como promoción. No hizo falta. Los boletos se agotaron de inmediato así que hubo que agregar otro concierto esa misma noche. ¡Por favor no te des la vuelta” cantaba angustiado George en el tema del concierto.
Paul Mc Cartney declinó participar con el sólido argumento de que “nos acabamos de separar como Beatles como para ¿volver en solistas a las semanas? la decisión dolorosa para millones de fanáticos de la desintegración del Cuarteto Liverpool estaba más que viva. John Lennon declinó también porque sólo se le había invitado a él y no a Yoko lo que enfureció a la japonesa que se marchó a París al conocer la desconsideración. Lennon en el fondo sospechaba sin fundamento, que se le quería reunir “espontáneamente” con Paul. El héroe de la clase obrera decidió ir a por Yoko a Europa.
Harrison comprendió rápido que de insistir en tener a todos los Beatles en el foro quitaría atención a la razón de la convocatoria urgente por una región del planeta en sufrimiento enorme. Desistió de juntarlos. Ringo como cualquiera de los demás músicos aceptó solidario y sin cuestionamientos. Suspendió la filmación de sus escenas de una cinta que se encontraba protagonizando.
Bob Dylan participó igualmente solidario con la causa, Billy Preston, el auténtico quinto Beatle se sumó solo al oír la idea. Eric Clapton, amigo muy cercano a George salió de Londres y de su feroz detox de heroína para tocar en Nueva York.
Imagina y Bangladesh nacieron al mismo tiempo. Justo en las mismas semanas, producto de una experiencia tejida en la época dorada del rock pop en voz del Cuarteto de Liverpool. La obra como Beatle y como solista lleva intrínsecamente alegría, música y un mensaje: hacer del mundo un lugar mejor para vivir. Con los mismos deseos de vivir la vida en paz.
*Director General de Factor D Consultores.

