La auténtica Banda de Tlayacapan de Cornelio Santamaría se hizo presente de manera brillante al cierre de la primera jornada del
Festival Miquixtli en su regreso a la Plaza de Armas de Cuernavaca.

Hasta la gobernadora brincó el Chinelo con la Banda de Tlayacapan

 

La gobernadora, Margarita González Saravia se paró a brincar cuando tocó el chinelo la auténtica Banda de Tlayacapan al cierre del evento inaugural del Festival Miquixtli que volvió a ocupar los espacios públicos de Cuernavaca, Jojutla y Ocuituco desde la tarde del jueves y seguirá recordando la tradición morelense de Día de Muertos hasta el domingo.

Poco antes de las cuatro de la tarde las comparsas, las catrinas y catrines, los miles de disfraces de invitados a la fiesta de colores, aromas y música, ya aguardaban el jolgorio que inició con la gobernadora Margarita González Saravia a la cabeza del desfile inaugural del Festival Miquixtli 2024 “Origen, memoria y ritual”, en el centro de Cuernavaca.

Para esta trigésima primera edición, la Secretaría de Cultura a cargo de Montserrat Orellana Colmenares, preparó una cartelera muy importante, con el objetivo de conectar con lo más profundo de las tradiciones y rendir un homenaje a quienes ya no están, que incluye música, danza, teatro, cine, talleres artísticos, experiencias inmersivas, y una carrera atlética nocturna, así como exposiciones y venta de arte popular, un pabellón gastronómico morelense y productos agroindustriales.

A las 16:30 horas la titular del Poder Ejecutivo comenzó la caminata con las y los integrantes de su gabinete, salieron del Chapitel del Calvario con dirección a la avenida José María Morelos y Pavón, al llegar al Centro Cultural Jardín Borda, la Gobernadora se detuvo para integrarse a un ritual prehispánico.

En el desfile participaron diferentes colectivos, entre los que destacaron músicos, bailarines, comparsas de varias comunidades del estado, alebrijes, mojigangas, carros decorados, zanqueros, batucadas, patinadores, ciclistas y skates, entre otros.

Luego el contingente se incorporó a la calle Hidalgo, después se trasladó a la Plaza de Armas “General Emiliano Zapata Salazar”, donde hicieron una parada frente a la ofrenda dedicada a Teódula Alemán Cleto, también conocida como “Mamá Teo”, quien fue luchadora social, promotora de la cultura y del rescate de las tradiciones en el municipio indígena de Coatetelco.

Ya en el zócalo de la capital del estado, la titular del Ejecutivo tomó la palabra y señaló: “Este festival va a continuar durante los seis años de mi administración, y cada vez lo vamos a extender a otros municipios, porque es para todas y todos los morelenses”.

Acto seguido, se dio paso a las presentaciones artísticas, con el Ballet Xochiquetzalli, la Banda de Tlayacapan y la agrupación Los Miranda.

Pero con los acordes de la Banda de Tlayacapan la gobernadora no aguantó más y rompió el protocolo, que no era tanto, para brincar como el Chinelo. Como Margarita González Saravia ya había iniciado con el baile, la siguieron las secretarias y secretarios del gabinete que rompieron la barrera que antes había entre los funcionarios y la ciudadanía para bailar juntos, a un solo son, el de Morelos.

Las actividades del Festival Miquixtli continuarán durante el fin de semana; para conocer detalles sobre las presentaciones y horarios se puede visitar la página oficial de Facebook de la Secretaría de Cultura de Morelos, que ha hecho sinergia con otras dependencias e instituciones para tener eventos de primer nivel.

Pies de foto:

La auténtica Banda de Tlayacapan hechizó al público en el cierre del evento inaugural del Festival Miquixtli

https://cuartoscuro.com/fotos/individual/1003994/247304

Poco antes de las cuatro de la tarde las comparsas, las catrinas y catrines, los miles de disfraces de invitados a la fiesta de colores, aromas y música, se dieron cita en las calles de Cuernavaca

Un grupo de personas disfrazadas

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Margarita González Saravia encabezó la caminata de apertura del Festival y, al llegar al Centro Cultural Jardín Borda, se integró por unos momentos a un ritual prehispánico.

El Festival Miquixtli que volvió a ocupar los espacios públicos de Cuernavaca, Jojutla y Ocuituco desde la tarde del jueves y seguirá recordando la tradición morelense de Día de Muertos hasta el domingo.

Editorial

Las tradiciones que no pueden matar: el Día de Muertos

Como parte del gran discurso de una cultura, las tradiciones están formadas por decenas de elementos: sus rituales, sus saberes y las expresiones estéticas con que los construyen y los transmiten. En Morelos uno de esos referentes es la música de la Banda de Tlayacapan que por décadas ha acompañado al arte y la cultura locales como una expresión inequívoca de la identidad del estado.

La resurrección de la promoción de la cultura desde el gobierno de Morelos, manifiesta hoy con una incuestionable fortaleza moral con la inauguración del Festival Miquixtli, no podía omitir los compases de la banda de Cornelio Santamaría y sus músicos cuya talla internacional es más que merecida. El concierto que ofreció la agrupación musical más famosa de Morelos fue el perfecto cierre del muy afortunado inicio del festival por el Día de los Muertos, otra tradición arraigada en el estado que ha recuperado ya todos los espacios públicos.

Mujeres renovadas protagonistas de la política local, pero mucho más, cuatro morelenses enamoradas del arte y la cultura popular, encabezaron el desfile con que el gobierno estatal inauguró las actividades que, durante todo el fin de semana nos recuerdan que nuestros difuntos no lo están, que viven para nosotros y son nuestro ejemplo. La gobernadora, Margarita González Saravia, la rectora de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Viridiana Aydeé León Hernández; y las secretarias de las Mujeres, Clarisa Gómez Manrique; de Cultura, Montserrat Orellana Colmenares; de Bienestar, Silvia Salazar Hernández, de la Contraloría, Alejandra Pani Barragán; de Educación, Karla Aline Herrera Alonso; guiaron el enorme contingente lleno de gente y color, de catrinas y catrines, de disfraces; una columna de gente marcada por la alegría, y por el reencuentro con su identidad.

Aunque muchos gobiernos “fuereños”, como acá se les dice, desconocieron y pretendieron hacernos olvidar nuestra identidad, apenas lograron ocultar del discurso oficial el orgullo de ser morelenses. La ofrenda a Mamá Teo, la más importante promotora de la cultura indígena de Morelos en la historia reciente, en plena Plaza de Armas de Cuernavaca y las notas de la Banda de Tlayacapan por la noche a solo unos metros del altar, nos muestran que el orgullo de ser morelenses está vivo, aunque algunos lo quieran ocultar.

La Auténtica Banda de Tlayacapan ha seguido tocando (no ha pasado un año de que hizo la gran fiesta del primer aniversario de La Jornada Morelos) como evidencia inocultable de que el ser de Morelos permanece vivo, como ahora con sus gobiernos, pero también como antes, a pesar de ellos.

Bienvenido el rescate del orgullo de ser morelenses, manifiesto igual en los acordes marcados por el trombón y los platillos que, en cada elemento de nuestras ofrendas tradicionales, el estado lo necesita. Porque son nuestras tradiciones las que nos identifican, nos unen y demuestran que, más allá de cualquier disenso ideológico, político o social, compartimos la mejor tierra del mundo, esa que juntos estamos nuevamente dispuestos a rescatar igual que revivimos todos los inicios de noviembre a cada uno de nuestros difuntos. Valga la tradición para reencontrarnos y reconstruirnos ahora que tanta falta nos hacemos.

Gracias a Morelos por sus tradiciones que perviven; gracias a todos y a pesar de tantos.

Zafra

La Banda de Tlayacapan: su música, su historia, su solidaridad, su arte, su vida

Bienvenidos hermanos

La Jornada Morelos