

En medio de la crisis para elegir al nuevo presidente o presidenta del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Morelos, surgieron versiones sobre presuntos ofrecimientos económicos a magistrados para influir en el sentido de su voto.
El magistrado decano, Juan Emilio Elizalde Figueroa, reconoció la existencia de estos rumores, aunque negó categóricamente que haya pruebas concretas al respecto.
En el décimo tercer intento de reanudar la sesión permanente del pleno del TSJ, celebrada ayer domingo, el magistrado Elizalde, quien funge como responsable del proceso de elección, abordó directamente las especulaciones.
«Es una cuestión de dominio público que por unas notas de las cuales de alguna manera incomprensible, pero… creo que tiene su sentido de la lógica, en la cual se habla de que están en juego cantidades importantes de dinero para efecto de que los magistrados pudieran modificar el sentido de su voto”, expresó ante los 13 integrantes del Pleno presentes, quienes no alcanzaron el quórum legal para continuar la sesión.
Elizalde Figueroa manifestó su molestia por la difusión de esta información sin sustento probatorio, calificándola de «insulto» y «vil». Aseguró que, en sus doce años como magistrado, nunca ha sido objeto de tentaciones económicas para influir en su voto en la elección de un presidente.
«En mi opinión es un insulto y molesto, porque no hay pruebas concretas y es ‘vil’ manejar información sin presentar las pruebas», puntualizó.

A pesar de los rumores y la división interna que ha impedido la elección del nuevo presidente del TSJ en múltiples intentos, el magistrado decano enfatizó que no existen elementos que confirmen los supuestos «cañonazos» de hasta dos millones de pesos por magistrado.
Finalmente, la sesión del domingo fue declarada en receso – otra vez- por falta de quórum, y se convocó a una nueva para este lunes a las 9:00 horas, en un proceso que sigue sin vislumbrar una pronta resolución.

