

Mientras miles de familias en Morelos celebran esta noche el Grito de Independencia, organizaciones dedicadas al cuidado animal recordaron a la ciudadanía la importancia de proteger a sus mascotas, particularmente a los perros, ante los efectos adversos del uso de pirotecnia.
En estas horas de mayor actividad festiva, el sonido de los cohetes y fuegos artificiales ya comienza a sentirse en varias colonias, lo que representa un momento crítico para cientos de animales de compañía que, por su alta sensibilidad auditiva, pueden experimentar miedo extremo, ansiedad e incluso descontrol.
Las organizaciones reiteraron que los efectos de la pirotecnia no son únicamente molestos, sino potencialmente peligrosos para los animales, ya que pueden provocarse accidentes al intentar huir, como caídas desde azoteas, choques contra ventanas, fugas o comportamientos autolesivos.
Ante esta situación, se insiste en la responsabilidad de los dueños para implementar medidas de prevención inmediatas, tales como: mantener a los perros en espacios cerrados y seguros, alejados del ruido directo; evitar que permanezcan en azoteas o patios abiertos, donde podrían intentar escapar; asegurar puertas y ventanas para prevenir fugas; colocarles prendas ajustadas o vendas antiestrés, que ayuden a reducir su ansiedad, y, en casos severos, consultar a un veterinario para posibles tranquilizantes seguros.
Desde los refugios y colectivos se reitera que el bienestar animal también debe ser parte de una celebración consciente, y que pequeños cambios en el comportamiento de los dueños pueden marcar una gran diferencia para los animales que, esta noche, sufren en silencio.
Aunque la pirotecnia continúa siendo una práctica común durante estas fechas, las organizaciones hicieron un llamado a la empatía y a evitar su uso siempre que sea posible, o bien, optar por alternativas menos invasivas, como juegos de luces o actividades familiares.

La noche del 15 de septiembre es, para muchos, una de las más alegres del año; sin embargo, para los animales puede convertirse en un momento de angustia y riesgo. Por ello, se exhorta a celebrar con responsabilidad, pensando también en quienes no pueden defenderse ni expresar su miedo con palabras.

