

El Sistema DIF Morelos informó que hasta el momento no se ha recibido a ningún menor en la “Casa de Día”, espacio habilitado por instrucción de la gobernadora Margarita González Saravia para resguardar a niñas y niños que son vistos pidiendo dinero en cruceros y semáforos de la entidad.
El director general del organismo, Jorge Alquicira, explicó que desde agosto pasado se realizan brigadas diarias de supervisión y atención en distintos puntos del estado, con el objetivo de inhibir la presencia de menores en situación de calle y sensibilizar a los padres sobre los riesgos a los que exponen a sus hijos al permanecer en la vía pública.
“Se ha inhibido el esquema de los niños en situación de calle. Nosotros todos los días sacamos dos brigadas, las cuales recorren todos los semáforos; se platica con los padres y ya ellos son los que determinarán si los niños van a lo que hemos denominado ‘Casa de Día’, donde los albergamos. Ahorita no hemos atendido a ninguno”, precisó el funcionario estatal.
De acuerdo con Jorge Alquicira, el propósito de las brigadas no es sancionar ni separar a las familias, sino concientizar y ofrecer alternativas de apoyo a través de los programas de asistencia social que coordina el DIF. Estas acciones forman parte de una estrategia integral que busca prevenir la exposición de niñas y niños a riesgos viales, violencia o explotación laboral.
“Queremos generar confianza con las familias, mostrarles que hay espacios seguros donde sus hijos pueden estar protegidos, recibir alimentos, atención médica y acompañamiento psicológico mientras se trabaja con los padres en mejorar sus condiciones de vida”, explicó.
El director del DIF reiteró que la instrucción de la gobernadora González Saravia es mantener un seguimiento constante en los cruceros de Cuernavaca y otros municipios, donde anteriormente se identificaba la presencia de menores. Según los reportes de las brigadas, el número de niños en las calles ha disminuido significativamente en las últimas semanas.

La creación de la “Casa de Día” surgió tras el fallecimiento de Imelda, una niña de cuatro años que perdió la vida el pasado 18 de agosto, luego de ser atropellada en la Glorieta “La Luna”, en Cuernavaca, lugar donde la niña pedía dinero a los automovilistas junto a otra menor de edad, y bajo la custodia de su familia.

