Familiares, amigos y compañeros de Diego Morales, niño de 11 años quien falleció el pasado lunes víctima de una bala perdida en Yautepec, le dieron el último adiós este miércoles, en un cortejo fúnebre que recorrió su escuela y las principales calles hasta el panteón municipal en donde yacerán sus restos.

Bajo la consigna “No queremos más partidos políticos”, sus seres queridos hicieron un llamado a las autoridades para esclarecer los hechos y prevenir la violencia que afirmaron prevalece en el municipio, al destacar que la ciudadanía vive con miedo ante el incremento de las extorsiones, principalmente, entre otros delitos.

Como primera parada, visitaron la escuela primaria “Miguel Hidalgo” en donde recibió su último pase de lista para posteriormente dirigirse hacia el zócalo municipal en donde Arturo, su padre, y uno de sus hermanos agradecieron a los vecinos y sociedad civil por unirse a la despedida de Diego, al tiempo de confiar que su muerte tendrá un propósito y no quedará como sólo una cifra más, bajo la impunidad.

“Lamentablemente, tengo muchos amigos aquí que también les han matado hijos. Espero que esto mejore porque nadie les hace nada a los delincuentes. A Dios también le quitaron a su hijo, también lo mataron. No quiero politizar esto ni hacer una religión, pero si ves a tu hijo que trae dinero y no trabaja, critícalo. El otro vecino trae motos, carros, ya sabemos, no nos hagamos tontos. Yautepec, Morelos y todo México lo estamos perdiendo; sabemos quién mata, quién vende, quién cobra piso. No es posible que a los taxistas les cobren mil pesos de piso, los están extorsionando. Somos muchísimos los buenos, véanse, somos más, poca gente ya nos puso el pie en el cuello, pero ninguno hacemos nada. Mi Diego merece que se haga algo”, expresó Arturo, padre del menor asesinado.

En este mismo sentido, durante el discurso que realizó en el zócalo de Yautepec, también lamentó la falta de empatía de la ciudadanía, al referir que una vez que ocurrieron los hechos en la avenida Tlahuica nadie ayudó a su esposa, quien acompañaba al niño el día de los hechos.

“Ver a mi esposa en los videos en redes sociales pidiendo ayuda con mi hijo en sus brazos; se ve mucha gente que pasa y ella tirada, gritando que la ayudaran ¿por qué no la ayudaron? Es más fácil prender un celular y grabar que ayudar. No quiero decir que el gobierno o las autoridades, nos corresponde a toda la sociedad porque somos la base de lo que nos pasa. La violencia empieza en nuestras casas porque no tenemos atenciones con nuestras familias”, dijo.

Diego, un promotor de la paz

El padre de Diego destacó que hace unos días el menor fue seleccionado por su escuela para competir en un concurso de dibujo para promover la paz, resultando ganador, “y el día que fuimos a recoger el premio mi hijo cantó ‘Que canten los niños’ y su letra dice ‘yo canto para que me dejen vivir’. Recibí el premio de mi hijo a las 8:30 de la mañana y a las 4:30 de la tarde recibí la llamada de mi esposa avisándome que el niño tenía un disparo”.

De acuerdo con diversas versiones de los hechos, el menor de edad fue alcanzado por una bala perdida durante un ataque armado contra un hombre que se señaló era dueño de un bar en Yautepec, mientras caminaba con su madre sobre el Paseo Tlahuica para comprar las tortillas.

El Senado guardó un minuto de silencio

A propuesta del senador Ángel García Yáñez del PRI, el Pleno del Senado guardó un minuto de silencio en memoria del niño Diego Morales, quien falleció el 2 de diciembre en el municipio de Yautepec, Morelos.

El presidente de la Mesa Directiva, Gerardo Fernández Noroña, deseó que sus familiares y amigos encuentren pronta resignación y demandó que se esclarezcan los hechos para que se castigue a los responsables.

Desde su escaño, el senador García Yáñez calificó como “indignantes” estos hechos y reveló que Diego era amante de los dibujos, por lo que días antes había participado en un concurso con el tema de la paz, pero “paradójicamente, la falta de seguridad le arrebató la vida a un inocente”.

El legislador del PRI hizo un llamado a las autoridades de Morelos, para que en conjunto con el Gobierno Federal “tomen cartas en el asunto” y que no quede impune este asesinato.

Diego Morales Ham, en su escuela. Foto: Redes Sociales

Clara Viviana Meza