

El conversatorio que abrió las actividades de la FUL UAEM 2025, titulado “Racismos y desigualdades que afrontan las personas afromexicanas”, estuvo a cargo de las investigadoras Citlali Quecha y Fabiola Meléndez, quienes propusieron un diálogo en torno al origen histórico del racismo y sus manifestaciones estructurales en la actualidad.
El encuentro partió del análisis de la palabra racismo y de lo que las ponentes denominaron una “deuda teórica”, al recordar que todas las personas hemos sido racializadas a lo largo de un proceso histórico que separó y jerarquizó a los seres humanos por “razas”. Explicaron que este fenómeno tiene su origen en la Ilustración y la trata de esclavos, que durante tres siglos convirtió a las personas africanas en mercancía, legitimando su opresión mediante discursos científicos.
Las investigadoras recordaron cómo los estudios del naturalista Carlos Linneo, al clasificar a la humanidad según características físicas, fortalecieron la noción de razas y atribuyeron estatus intelectuales y morales diferenciados. Estas ideas, señalaron, se difundieron globalmente y dieron base a una estructura social y cultural que normalizó la violencia y la discriminación hacia las poblaciones afrodescendientes.
Desde esa mirada crítica, destacaron la necesidad de abordar las violencias históricas y contemporáneas desde una perspectiva antirracista que reconozca la historia, la cultura y los derechos de las comunidades afromexicanas. Fabiola Meléndez subrayó que el trabajo académico, en colaboración con instituciones como el Colegio de Morelos, la UNAM, la UAEM y diversos colectivos, ha permitido generar espacios de reflexión y acción para revertir estas brechas.
Durante el diálogo, las ponentes destacaron que el racismo persiste incluso en pleno siglo XXI y que su atención requiere voluntad política y compromiso social. Plantearon que la violencia racial es estructural y requiere atención desde distintos frentes. En el ámbito educativo y académico, por ejemplo, resaltaron la importancia de incorporar en los programas de estudio y en la investigación fuentes y voces afrodescendientes, para diseminar conocimiento que contribuya a construir nuevas narrativas sociales.
Citlali Quecha recordó una frase de Nelson Mandela al afirmar que “así como el racismo se aprende, también puede desaprenderse”, enfatizando que la educación es una herramienta esencial para desmontar prejuicios desde la vida cotidiana. Especialmente en la educación temprana de las infancias, desde donde se inculcan “ideas hegemónicas como la valoración del color de piel”, en hábitos tan simples como referirse al “color carne”, explicó.

En la parte final del conversatorio, se insistió en la importancia de colectivizar el conocimiento epistémico y articular políticas públicas que integren realmente a las comunidades afrodescendientes. También se reflexionó sobre el papel de los medios de comunicación y del entorno digital, donde los discursos de odio y exclusión han obstaculizado los avances en materia de derechos humanos.

Las investigadoras Fabiola Meléndez y Citlali Quecha, abrieron las actividades de la FUL UAEM con un conversatorio sobre el racismo y las desigualdades que afrontan las personas afrodescendientes en la actualidad. Foto: Jazmin Aguilar

Durante la charla, el público participó activamente al compartir experiencias vinculadas con el racismo cotidiano y la discriminación en espacios educativos. Foto: Jazmin Aguilar

