El exgobernador Cuauhtémoc Blanco aseguró no haber cometido delito alguno contra el erario y también negó tener una relación familiar con la mujer que lo acusa de tentativa de violación, que también descartó haber cometido; frente a ello advirtió que no va a solicitar licencia al cargo de diputado federal, “pero a mí ya no me van a agarrar de piñata”.

En medio del escándalo en torno a la solicitud de declaración de procedencia presentada por el Ministerio Público de la Unidad de Delitos Sexuales de la Fiscalía General de Morelos, el exgobernador convocó a una rueda de prensa en pleno centro de Cuernavaca, en el restaurante de uno de sus excolaboradores al que llegó acompañado por otros, Samuel Sotelo Salgado, abogado de todas sus confianzas, la exdiputada Erika Hernández Gordillo y, por supuesto, su hermano, Ulises Bravo Molina.

El hoy diputado federal por el partido Movimiento de Regeneración Nacional, llegó por la calle Hidalgo a bordo de una camioneta grande color negro, tras ella iba otra mayor, color gris, de la que bajaron sus escoltas. Cuando alcanzó la terraza donde se encontraría con los medios ya había una veintena de reporteros esperando la que se consideraba como nota del día.

Blanco Bravo leyó, como pudo, un comunicado en que niega haber cometido el delito de tentativa de violación en agravio de la denunciante Fabiola “N” y acusa al exfiscal de Morelos, Uriel Carmona Gándara, de intentar extorsionarlo. “Niego rotundamente el delito que se me imputa a lo largo de mi vida (sic), tanto en mi trayectoria deportiva como en mi desempeño como servidor público siempre actuó de centro de marco (sic) legal, respetando los derechos humanos y la dignidad de todas las personas, en especial de los niños, de las mujeres y personas de la tercera edad, grupos vulnerables, personas con alguna discapacidad”.

Advirtió que apenas un día después de haber presentado ante la Fiscalía General de la República una denuncia por extorsión en contra de Uriel Carmona Gándara, vino la solicitud de desafuero de la que responsabilizó al propio exfiscal. Alegó que los hechos que contiene la denuncia por extorsión presentada el 5 de febrero del 2025, ocurrieron en el 2022. También aseguró haber acusado previamente a Fabiola “N” en mayo de 2024 por los delitos de amenazas y extorsión “ya que me exige un millón de pesos para renunciar al cargo que tenía, esa denuncia lamentablemente no aparece en los registros de la Fiscalía de Morelos”.

Acusó al exfiscal Carmona de usar el caso “de una supuesta víctima para continuar una persecución política” en su contra. “Estoy dando la cara ante todas estas acusaciones porque ya estuvo bien que me agarren como piñata”.

Luego de negar tener una relación familiar con la denunciante “tenemos el mismo apellido, pero no tiene nada qué ver conmigo, es hermana de mi hermano mayor, ni media hermana, no es nada mío”, dijo, reconoció que Fabiola, “si vivió ahí (en la residencia oficial de la gubernatura de Morelos), yo le di la oportunidad de quedarse ahí. La vi, a lo mucho como cinco o seis siete veces. Durante estos seis años. Después de ahí la veía como a las cuatro o cinco de la tarde porque yo salía a veces cinco o seis de la tarde, y ya no estaba en su trabajo. Fueron las únicas veces que la vi. Ni una noche, como ella lo asume, que es una relación, es totalmente mentira”.

“Tengo dos hijas, y tú le puedes preguntar a muchísima gente que me conoce, eso nunca lo haría”, añadió.

Y pese a que aseguró estar en la mejor disposición para que la causa penal de desahogue y se aclare todo el asunto, negó cualquier posibilidad de renunciar al fuero que lo protege de ello. “Yo soy como cualquier persona, que siga el proceso, yo lo voy a seguir, (el desafuero) primero tiene que pasar por cámaras, yo no voy a pedir licencia; lo tiene que ver primero el Congreso”, dijo.

“Yo no necesito una protección de nadie, siempre me he defendido solo, en el futbol y en política… desde que llegué, persecución del anterior exgobernador… así es lamentablemente la política…. Así de basura”, expuso, y recurriendo a las frases que repitió durante su carrera política de ocho años en el estado señaló “no me voy a quedar callado, a muchos les duele que esté aquí porque a muchos les estorba que… un futbolista llegue aquí… pero pues aquí sigo y voy a seguir”.

Niega haberse robado algo, “que paguen quienes lo hicieron”

Aprovechando la presencia del exgobernador, cuya gestión está en tela de juicio por múltiples denuncias de casos de corrupción en contra de sus colaboradores, los reporteros preguntaron por el asunto.

“El que hizo algo de corrupción en mi gobierno, en el gobierno que estuve, él que pague sus consecuencias, yo no. Los secretarios (que colaboraron en su administración) firmaron un convenio, un contrato, que asuman su responsabilidad”, respondió y reiteró: “cualquier funcionario que haya hecho algo de corrupción, pues que la tenga que pagar él”.

“Ya estuvo bien que se me acuse de que (en mi) administración se robó 50 millones, y luego 750 millones, pues de dónde van a sacar eso”, repuso.

El gobernador también consideró normales las investigaciones que se realizan sobre casos de probable corrupción en su administración “nosotros lo hicimos con el anterior gobernador, con Graco (Ramírez Garrido) lo hicimos… es un proceso. Entonces ahorita, la señora gobernadora (Margarita González Saravia) ha de estar en algunas investigaciones en contra de algunos exfuncionarios, pues que lo investiguen, y ellos se tienen que defender”.

La conferencia de prensa terminó y Cuauhtémoc Blanco dejó el lugar y los casos que refirió en la rueda de prensa, en un símil de su administración, sin que nada cambiara para bien.

La Jornada Morelos