8 de marzo, Día Internacional de la Mujer: reflexiones sobre los derechos, igualdad y empoderamiento para TODAS las mujeres y niñas

Aremis Villalobos*

Hace treinta años, algunos líderes mundiales se comprometieron a realizar acciones para lograr la igualdad de derechos, oportunidades, poder y seguridad para las mujeres y niñas en todo el mundo. Esto sucedió durante la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer realizada en Beijing, China. Sin duda, 30 años después, las preocupaciones continúan siendo relevantes para todas, por ejemplo: pobreza, educación, salud, violencia, conflictos armados, economía, ejercicio de poder y medio ambiente.

Este momento es crucial porque, aunque existen avances, persisten desigualdades significativas en diversos ámbitos. Por ejemplo, la educación es un derecho humano fundamental, clave para la autonomía y empoderamiento de las personas. A nivel nacional, el promedio de años de escolaridad de las mujeres es similar al de los hombres (9.6 y 9.8, respectivamente). Sin embargo, las mujeres en zonas rurales estudian en promedio 7.3 años. Es necesario seguir fortaleciendo políticas educativas que consideren contextos específicos.

En temas relacionados con la salud sexual y reproductiva de las personas, el conocimiento y ejercicio de sus propios derechos es fundamental. Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Salud Pública en estudiantes de secundaria en contextos indígenas muestra que la población adolescente reconoce tres de 14 derechos: el derecho a recibir educación sexual, el de acceder a información sobre métodos anticonceptivos y el de tener una vida sexual placentera. Sin embargo, poco se reconoce el ejercicio de la sexualidad libre de coerción, discriminación o violencia. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2023 revela que uno de cada tres adolescentes que inician su vida sexual buscaron información o atención en temas de salud sexual o reproductiva. Si bien la mayoría recibieron la atención solicitada, quienes no la recibieron fue por la saturación de los servicios. Este hecho indica la necesidad de tener políticas públicas que consideren a las nuevas generaciones en los contextos específicos donde crecen y se desarrollan, y que al mismo tiempo se focalicen estrategias para la educación de padres, madres, tutores, profesorado, personal de salud y comunitario, con el fin de brindar a la población adolescente las herramientas adecuadas para tomar decisiones libres e informadas, sin mitos ni tabúes, desde antes de iniciar su primera relación sexual.

La preocupación por el medio ambiente es un aspecto primordial en la agenda de igualdad. Para gestionar la menstruación de manera higiénica y con dignidad, es esencial que las mujeres y niñas tengan acceso al agua, saneamiento e higiene. La Ensanut 2023 indicó que 15.5% de los hogares han experimentado eventos negativos relacionados con el acceso, disponibilidad, utilización, aceptabilidad y confiabilidad del agua, por lo que la equidad menstrual merece tener un espacio en la agenda pública, que contemple el espacio y contexto de las personas, que garantice el acceso al agua y a productos de higiene íntima, así como a educación menstrual.

La violencia es un tema pendiente en la agenda nacional. Las cifras del INEGI, en el 2021, apuntan que siete de cada 10 mujeres de 15 años o más han experimentado algún incidente de violencia. De ellas, más de la mitad experimentó violencia psicológica, seguida de sexual y física. Dichas situaciones fueron principalmente en la comunidad o por parte de la pareja. En cuanto al uso de métodos de disciplina violenta utilizados en el hogar, la Ensanut 2022 indicó que cerca de una de cada tres niñas y niños del país fueron sometidos a alguna forma de castigo físico. Además, se continúa con la creencia de que el castigo físico es necesario para la educación. Lo anterior señala aspectos estructurales por modificar para poder realmente erradicar la violencia contra la mujer y la niñez de nuestro país.

Este 8 de marzo de 2025 reflexionemos sobre los avances en los derechos, igualdad y empoderamiento de las mujeres y niñas durante estos treinta años. Rechacemos retrocesos en las políticas públicas encaminadas a cerrar la brecha de género, promovamos acciones renovadas para las mujeres y niñas, y empoderemos a nuestras próximas generaciones porque serán las protagonistas de los cambios para alcanzar una igualdad sustantiva.

Especialista en salud pública. Invitada por el Dr. Eduardo C. Lazcano Ponce.

La Jornada Morelos