

Los fenómenos meteorológicos siguen provocando un “efecto cucaracha” en Morelos, toda vez que desde el huracán “Otis”, el año pasado, y recientemente “John”, en Guerrero, se ha detectado la migración de un alto número de sus habitantes al estado, los cuales, en su mayoría se dedican a delinquir.
Rafael Rueda Moncalián, presidente de la Red Nacional de Consejos Ciudadanos, expresó que delitos que son recurrentes en el estado vecino como la quema unidades, golpes y amenazas a concesionarios ahora también se replican en la entidad morelense, situación que antes no sucedía, por lo que conminó a las autoridades a blindar los límites para frenar la incidencia.
“Eso no se daba en Morelos y desde el Otis para acá empezó a migrar mucho delincuente. Ahorita es preocupante lo que está pasando con el nuevo huracán en Guerrero porque esto puede provocar que la delincuencia se nos acerque más. El mensaje es que blinden todas las fronteras y haya una mejor coordinación. Fuerza contra fuerza”, dijo.
Este lunes se dio a conocer, de acuerdo al Gobierno federal, que Morelos ocupa el quinto lugar de la tasa de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes con un 54.86 por ciento, por debajo de Chihuahua con un 57.41; Zacatecas con 57.81; Baja California con 69.82 y a la cabeza Colima con 94.7.
Cabe recordar que desde el 2022 el Gobierno de Morelos dio a conocer la firma de un convenio de colaboración en materia de seguridad y procuración de justicia para blindar los límites, sin embargo no hubo seguimiento, pues en 2023, el entonces general de brigada diplomado del Estado Mayor, Antonio Ramírez Vienen, manifestó la intención de desplegar elementos para vigilar las entradas y salidas y hoy nuevamente se busca retomar el tema.

