

La Jornada Morelos / TDD
Los adultos que tienen relaciones sexuales con un menor están cometiendo un delito, acusó la diputada Melissa Montes de Oca Montoya (Morena) presidenta de la Comisión de Igualdad de Género del Congreso de Morelos al proponer la derogación de los delitos de estupro y abuso sexual para nombrar esas conductas bajo las figuras criminales de violación infantil y de agresión sexual, con lo que se reconocería la violencia detrás de estos actos.
La diputada aseguró que la iniciativa de reforma al Código Penal para el estado de Morelos que presentó ante el pleno, “busca saldar una deuda histórica con nuestras niñas, niños y adolescentes (que) sigue pesando sobre las conciencias de una sociedad que ha normalizado la violencia sexual y que ha permitido desde la ley, figuras jurídicas que perpetúan la impunidad”.
Aseguró que el delito de estupro es “una figura anacrónica, discriminatoria y profundamente injusta que parte de una premisa falsa, la idea de que puede existir consentimiento sexual entre una persona adulta y una persona menor de edad”.
Advirtió que esa figura delictiva es herencia “de un derecho patriarcal y colonial (que) supone que las niñas y adolescentes pueden consentir relaciones con adultos, invisibilizando la asimetría de poder, la manipulación, el engaño y la coacción que caracterizan estos actos”.
Recordó que “no existe la edad del consentimiento sexual antes de los 18 años. La Convención sobre los Derechos del Niño, los protocolos de Naciones Unidas y diversos tratados internacionales ratificados por México, establecen que toda persona menor de 18 años es por definición, una niña, un niño o un adolescente y que los Estados tienen la obligación de protegerlos contra toda forma de abuso, explotación y violencia sexual”.

La iniciativa también propone “reformular la manera en que el Código Penal nombra los delitos sexuales, sustituyendo el término abuso sexual por agresores sexuales. Porque las palabras importan y mucho. Decir abuso es minimizar, es sugerir que se trató de un exceso, de algo que se salió de control, pero no necesariamente de un crimen que destruye vidas”.
En contraste, dijo “hablar de agresiones sexuales coloca el énfasis donde debe estar, en el acto violento, en la invasión, en la vulnerabilidad de la dignidad humana. Nombrar correctamente es reconocer políticamente lo que sucede…. es una forma de reparación…. una manera de te creemos, te vemos y no vamos a minimizar lo que viviste”.
Recordó que México ocupa el primer lugar mundial en violencia sexual infantil. “seis de cada diez agresiones sexuales en el país son cometidas contra niñas, niños y adolescentes y en la mayoría de los casos, el agresor es alguien cercano, un familiar, un conocido, un maestro o un vecino… son historias de vida quebradas, de infancias robadas, de silencios forzados y detrás de una hay omisión institucional, una ley que no protegió, una justicia que no llegó”, insistió.
Recordó que “las niñas y niños no son propiedad de nadie, no son objetos de deseo ni instrumentos de poder, son personas sujetas de derecho, con sueños, futuro y con voz…. las infancias del Estado de Morelos son una responsabilidad de todas y todos, no habrá justicia verdadera mientras haya niñas violentadas y un Estado que las abandona”.
La propuesta “deroga el delito de estupro, crea el delito de violación a persona menor y renombra las conductas sexuales como agresiones, con el propósito de construir un marco jurídico digno, justo y acorde con los compromisos internacionales de México en materia de los derechos de la niñez”.

La diputada Martha Melissa Montes de Oca Montoya (Morena) recordó que no puede haber consentimiento sexual antes de los 18 años por lo que cualquier conducta considerada hoy como estupro debe clasificarse como violación infantil. Foto: Cortesía

