La mañana de este sábado 13 de septiembre, más de mil personas salieron a las calles de Cuautla para participar en la Marcha por la Paz, convocada por la Diócesis de Cuernavaca. Vestidos de blanco, en silencio y portando flores e imágenes religiosas, habitantes de distintas comunidades y parroquias de Morelos caminaron para exigir el fin de la violencia que golpea a la región oriente del estado.

La movilización comenzó con una misa oficiada en la explanada de Benito Juárez, en la colonia Cuautlixco, y fue encabezada por Ramón Castro, obispo de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano. Posteriormente, los contingentes avanzaron sobre la avenida Reforma hasta el centro de la ciudad.

Durante la caminata, el obispo Castro señaló que la iniciativa surgió de la propia comunidad. “Fue la misma gente, el mismo pueblo que nos pidió que como iglesia hiciéramos algo, porque están cansados, heridos, dolidos, desilusionados. Creo que esto viene a traer mucha esperanza, porque es el corazón del pueblo que está pidiendo paz y justicia”.

En su mensaje, denunció las condiciones de inseguridad que se viven en Cuautla y en Morelos, donde el crimen organizado ha impuesto el cobro de derecho de piso, obligando a muchos comerciantes a cerrar o enfrentar amenazas y asesinatos. “La gente ya está cansada de pagar doble impuesto; quienes no lo hacen, como hemos visto, son asesinados, y eso duele profundamente”, expresó.

El obispo también destacó que la caminata representa un acto de fe y resistencia comunitaria: “Confiamos en nuestra Madre Santísima, que es escudo y esperanza de este pueblo. Por eso esta imagen de la Virgen de Guadalupe inicia su peregrinación desde Cuautla, porque vemos lo que está pasando con la violencia”.

Al concluir, Castro llamó a los tres niveles de gobierno a responder con urgencia a la exigencia social y devolver la paz a la ciudad y al estado: “Ojalá que seamos escuchados, sobre todo por quienes tienen en su mano la posibilidad de traer esa paz y esa justicia ante el dolor”. Así mismo, afirmo su respaldo espiritual a los afectados: “Aquí estamos dispuestos los pastores a escuchar. Nuestro apoyo es en solidaridad, somos un solo cuerpo, lo que le pasa uno, les duele a todos”, finalizó.

La Jornada Morelos