

Un cúmulo de tecnologías con avances y desarrollo científico de apoyo al campo, fue presentado por investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) en el Campo Experimental Zacatepec, a través de una expo enfocada a todos los involucrados con la producción agrícola de caña, arroz y hasta flores con variedades diversas como las de pascua o nochebuena.
Al conmemorarse el Día del Productor Agrícola Morelense 2024 en el citado centro de investigación ubicado en la entrada principal a este municipio, Edwin Javier Barrios Gómez, concedió una entrevista con La Jornada Morelos, en la que destacó el trabajo del INIFAP en tecnologías e investigaciones, principalmente para productos de caña y arroz, que son endémicos en la región y con lo que se inició el centro de investigación con participación de diversos especialistas desde hace 83 años de vida que cumple este año el campo experimental, sin embargo, también innovaron en otras tecnologías, como por ejemplo en la flor de nochebuena, según refiere Barrios Gómez.
Comentó que por ahora la tecnología se aplica en los “abonos verdes” para la caña, principalmente, ya que por muchos años, tomando en cuenta los más de 80 que también se han investigado, a través del tiempo “los campos también ya están castigados y ahora necesitamos ver cómo podemos retroalimentarlo, nuevamente, y regresarle todo lo que le hemos quitado a nuestros suelos”, externó en el contexto de preocupación que han mostrado movimientos de diversos niveles a nivel nacional e internacional enfocados en el llamado “Calentamiento Global”.
La citada tecnología se ha utilizado ya en diferentes zonas de Morelos y también con algunas otras variedades que no se tenían, tales como leguminosas, clitorias, mocunas, canabalias, “que son cultivos, leguminosas, que nos ayudan a fijar nitrógeno del medio ambiente y poderlo llevar al suelo, mediante la fijación de algunas bacterias. Esto nos ayuda a tener materia orgánica, mayor nitrógeno, porosidad en los suelos”.
Resaltó que lo anterior ayuda para que cuando haya un déficit de agua, como sucedió el año pasado cuya sequía provocó un siniestro mayúsculo que afectó a toda la entidad, “la poca o mucha agua que caiga ésta se quede en el suelo y no se vaya a los ríos, principalmente”.
Precisó que en algunos campos donde ya se implementó esta tecnología, “los rendimientos no se abaten tanto como si no tuviéramos manejo de estas leguminosas, que son de vital importancia. Esto se ha trabajo y se sigue trabajando en el campo experimental y que actualmente va a tener una boga bastante grande, debido a que cada vez tenemos, con el cambio climático, menor cantidad de agua que nos cae del cielo”.

En cuanto a caña, en cuyos campos también cada vez hay menos cantidad de agua, el investigador añadió que cuentan con 19 variedades que se trajeron al estado, con cuatro de ellas “que nos han dado buen resultado en algunos trabajos que hemos hecho y que se están implementando en los productores”.
Recomendó invertir en sistemas de riego por goteo, “es un poquito cara la inversión (30 o 40 mil pesos por hectárea), pero a largo plazo es una de las tecnologías que va a tener bastante énfasis en nuestros campos por el ahorro de agua. Es una inversión que sí es redituable porque podemos mantener con menos cantidad de agua la fertilización y una buena humedad a los cañaverales, sin el agua rodada en los campos”.
Al preguntarle si el cambio al sistema de riego por goteo es urgente, dado que ya el año pasado los productores de caña sufrieron pérdidas por la falta de agua y falta de crecimiento del producto en campo, el directivo federal consideró que sí, porque “en muchos de los campos no se tuvieron ni cosechas de caña, porque de plano no hubo agua con qué regar”.
En cuanto a la variedad del arroz, en el Campo Experimental de Zacatepec, de acuerdo a lo informado por Barrios Gómez, es donde se producen todas las variedades a nivel país, tales como la A-92, A-98, A-2010, A-2016, también generadas para el campo morelense.
Del arroz, externó la necesidad también imperante de pasar del trasplante a la siembra directa, para obtener un ahorro económico, porque cada vez hay más dificultad encontrar mano de obra para el trasplante, que se puede hacer con maquinaria “o al boleo” que se tiene que ir explorando y donde por ahora solo se ha avanzado por medio de maquinaria.
“Pero hemos trabajado también en jitomate, nochebuenas, donde tenemos ya diez variedades de nochebuenas endémicas de nuestro estado, que casi todas las variedades que se cultivan actualmente en los viveros, siendo que somos centro de origen de esta especie, vienen del extranjero. Actualmente ya tenemos estas diez variedades y que las estamos trabajando conjuntamente con los productores y empresarios, para que nuestras nochebuenas que llevemos a nuestras casas en diciembre ya sean de variedades mexicanas y de productores de nuestro estado”, comentó.
Los investigadores trabajan con empresarios de Cuautla, zona sur y Cuernavaca, para desarrollar mejores tecnologías y mejorar las variedades.

