

La Jornada Morelos / MDD
La diputada federal morelense, Meggie Salgado Ponce se unió a las denuncias de vecinos de Reforma y Vista Hermosa por la destrucción del entorno y advirtió que nada tienen que hacer en Cuernavaca quienes no tienen amor por la naturaleza, respeto por los árboles y por la ciudadanía y demandó frenar el traslado de la calle Santa Prisca a una asociación religiosa que debía ser sancionada (junto con los funcionarios que la autorizaron) por talar decenas de árboles maduros.
La diputada también censuró el traslado de la calle Santa Prisca a la misma organización que hace unos meses taló el arbolado que se ubicaba en la residencia que fue de Antonio Ortiz Mena en la colonia Reforma, y que hasta principios de este año era uno de los pulmones privados más importantes de la ciudad.
El predio fue adquirido por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días para construir un templo; los trabajos talaron las decenas de árboles maduros que eran parte del ecosistema de la zona.
Pese a la destrucción del entorno, no hubo sanción alguna en contra de quienes perpetraron y autorizaron derribar los añejos ejemplares arbóreos; por el contrario, ahora se les premió con la cesión de la calle Santa Prisca, otro espacio arbolado; para que puedan ampliar el terreno donde construyen el predio, todo ello a cambio solamente de construir un parque público pequeño a unos metros de donde han destruido la naturaleza, en la Calzada de los Estrada.
Meggie Salgado recordó que hace meses hizo la denuncia sobre los hechos y que hasta ahora no ha habido sanciones ni contra los funcionarios que autorizaron la destrucción del entorno, pero también a la institución “que abusivamente taló los árboles de esta manera”.

La denuncia fue respaldada desde entonces por los vecinos de la zona, a quienes indignó el trato que se dio al arbolado de la región, vital para el equilibrio del medio ambiente y el microclima de la región.
La diputada federal lamentó que el cabildo de Cuernavaca haya autorizado el intercambio de la calle Santa Prisca a cambio de la construcción de un parque.
“Primero que nada tenemos que revisar si el Cabildo está facultado para donar y ceder espacios que son de todos y todos los cuernavacenses y sobre todo sin una previa consulta”, advirtió al expresar otra posición que comparte con los vecinos de la colonia Reforma, una de las más tradicionales en Cuernavaca y que es conocida por el alto grado de conservación de su arbolado.
Meggie Salgado respaldó la demanda de los vecinos para frenar el intercambio, “si esta iglesia está dispuesta a hacer un parque, qué bueno, pero que lo haga en su propio predio, en sus propias instalaciones. Porque nosotros, las y los cuernavacenses no queremos que gente que no sabe tener amor a la naturaleza, respeto a los árboles y respeto a las y los ciudadanos, esté manejando espacios que son de todas y de todos”.
Advirtió que los vecinos de Reforma, y en general la ciudadanía de Cuernavaca alzará la voz con indignación y molestia “por toda esta serie de arbitrariedades de gente que llega, tala árboles y destruye nuestra ciudad. Sepan que aquí estamos y que estaremos pendientes alzando la voz y tomando las acciones necesarias”.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días anunció con esta imagen desde enero del 2024 la construcción de un templo enorme en la intersección de Santa Prisca y Hernán Cortés para lo que taló árboles en un área de dos hectáreas con la sospechosa anuencia del ayuntamiento de Cuernavaca. Foto: Cortesía / Archivo

