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Por primera vez, se logró registrar en video la presencia del yaguarundí (Herpailurus yagouaroundi) en la Zona Arqueológica de Xochicalco, Patrimonio Mundial de la UNESCO. El material fue captado por José Cuauhtli, del INAH, y constituye un hallazgo relevante, pues se trata de un felino silvestre poco conocido, sigiloso y difícil de observar en su hábitat natural.

El yaguarundí, también conocido como jaju, leoncillo, gato moro u onza, mide entre 43 y 83 centímetros, pesa de 3.5 a 6.5 kilos y se distingue por su cuerpo largo y esbelto, patas cortas, cola extendida y pelaje uniforme, que puede variar del pardo al grisáceo o negro. Aunque no es de interés para el mercado de pieles, enfrenta amenazas por la pérdida de hábitat derivada de actividades agrícolas, pecuarias y forestales, además de ser cazado en comunidades rurales cuando se aproxima a los gallineros.

Este avistamiento confirma la riqueza biocultural de Xochicalco, donde la protección del patrimonio cultural también resguarda al natural. Gracias a las labores de vigilancia y manejo integral impulsadas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), especies como el yaguarundí encuentran refugio y condiciones propicias para su supervivencia.

De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, el yaguarundí está catalogado como especie amenazada, por lo que su conservación es prioritaria. La evidencia videográfica obtenida en Xochicalco no solo representa un logro científico y ambiental, sino también un recordatorio de que la protección de las zonas arqueológicas va de la mano con la preservación del futuro natural.

yaguarundí (Herpailurus yagouaroundi). Foto: https://www.biodiversity4all.org/ Archivo

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Zona Arqueológica de Xochicalco. Foto: José Cuauhtli

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