
Carolina Gómez, Alexia Villaseñor, Lilian Hernández, Astrid Sánchez, Vianney Carrera y Andrea Rivera / La Jornada
Tras una marcha con amplia convocatoria para conmemorar este Día Internacional de las Mujeres (8M), los primeros contingentes de mujeres en la Ciudad de México comenzaron a ingresar a la plancha del zócalo capitalino desde temprana hora.
Las consignas era diversas, y la mayoría se refirieron a las múltiples violencias que experimentan las mujeres en el país; desde las madres que claman por justicia para sus hijas desaparecidas, hasta las mujeres adultas mayores que denuncian una vida de acumulación de agresiones de todo tipo: obstétrica, psicológica, entre otras, y ahora la indiferencia al haber acabado su etapa reproductiva.
También estuvieron aquellas a las que les fueron arrebatados sus hijos, es el contingente del Frente Nacional contra la Violencia Vicaria, que avanza al grito: “Señor, señora no sea indiferente se roba a los hijos con apoyo de los jueces”. También hay organizaciones indígenas defensoras de los derechos de las mujeres originarias y agrupaciones defensoras de los derechos sexuales y reproductivos.
Desde temprano el Paseo de la Reforma comenzó a pintarse de morado ante el paso de cientos de mujeres que protestan en contra de la violencia feminicida, en exigencia de igualdad, respeto y justicia por “aquellas que están y por las que ya les arrebataron la voz”.
Este 8 de marzo, diferentes colectivas y organizaciones comenzaron a congregarse en la Glorieta de las Mujeres que Luchan, el Ángel de la Independencia, el Caballito y el Monumento a la Revolución, para llegar a un mismo destino, la plancha del Zócalo Capitalino.

En Mérida
En el marco del Día Internacional de la Mujer, miles de mujeres salieron a las calles este 8 de marzo en distintas ciudades del país para exigir el respeto a sus derechos y denunciar las violencias de género. Las movilizaciones se realizaron en varias capitales estatales y otros municipios, donde colectivas feministas, organizaciones civiles y ciudadanas se manifestaron con marchas, consignas y actos públicos.
Víctimas de violencia vicaria realizaron un “tendedero” para exhibir a deudores alimentarios, padres abandónicos y hombres violentadores en general en el Centro Histórico de Mérida.
La cita fue en el Monumento a la Maternidad, sin embargo, las manifestantes se encontraron con el espacio completamente “blindado” por vallas de metal, por lo que procedieron a hacer una intervención exhibiendo cartulinas y carteles con los casos documentados para después proceder a recorrer toda la Plaza Grande y establecer los tendederos en la explanada.
“La vergüenza tiene que cambiar de bando”, “Pregúntale a él porqué no paga la pensión”, “Alto a la violencia vicaria”, “¿Cómo nos queremos?: libres y sin miedo”, fueron algunas de las consignas que las mujeres gritaron durante su recorrido mientras eran observadas por comerciantes, turistas y locales que pasaban por la zona.
La protesta fue realizada por integrantes de diversas colectivas quienes denunciaron que los padres de sus hijas e hijos han pasado incluso más de nueve meses sin pagar pensión alimenticia y no han perdido los derechos para visitas u otro tipo de convivencias.
También señalaron otros casos en los que los padres han sustraído a sus hijos y para afectar a las madres cortan toda comunicación, situación que en Yucatán suele manejarse como desaparición y no como violencia vicaria.
Las mujeres incluso exhibieron algunas fichas de búsqueda de los menores cuyo paradero desconocen a pesar de que se encuentran con sus progenitores. Como el caso de Mateo Eliam, separado de su madre el pasado 28 de febrero.
El pequeño grupo también exhibió los nombres de hombres agresores y violentadores y destacó la importancia de visibilizar todas las violencias en unión para que las autoridades atiendan todas las exigencias.
Manifestación transincluyente en Nuevo León
Más de 800 integrantes de casi 20 colectivos feministas, entre los que se incluyen grupos de mujeres trans, con discapacidad, indígenas, afromexicanas, madres buscadoras y trabajadoras sexuales, marcharon por tercera ocasión en Nuevo León.
Las acciones de esta marcha comenzaron con actividades de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (Fundenl) con la restauración del mural de Brenda Damaris González Solís, joven que desapareció el 31 de julio de 2011 en el municipio de Santa Catarina y que su madre Juana Solís Barrios, señaló que las autoridades fueron las responsables de entregarle a su hija al crimen organizado; los restos de Damaris fueron recuperados en 2012.
Posteriormente, los contingentes partieron de la Plaza Hidalgo en el Centro de Monterrey entre consignas como “Ni cis, ni trans, ni una asesinada mas” o también, “No estás sola”, en donde hicieron una parada en el Congreso del Estado de Nuevo León para visibilizar el Platón Trans que tiene más de 100 días a las afueras del Legislativo Estatal.
Las participantes se conglomeraron en la Macroplaza en donde se pronunciaron frente a Palacio de Gobierno de Nuevo León en contra de la violencia machista que afecta a las mujeres y a la población en general.
De acuerdo a las manifestantes, esta iniciativa se dio luego de conflictos que se tuvieron con otros colectivos separatistas de la región, es decir, aquellos que no integran a la mujeres trans dentro de la lucha feminista.




