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En su intervención durante la ceremonia luctuosa por las víctimas de la represión al movimiento estudiantil y social de 1968, la secretaria de las Mujeres, Clarisa Gómez Manrique, aseguró que el movimiento social de hace 57 años “también se convirtió en un símbolo de resistencia, de dignidad y de aspiración a construir un futuro más justo, más libre, sin represión y en paz”.

La más joven de las secretarias del gabinete de la gobernadora Margarita González Saravia, recordó que la bandera se izó a media asta en recuerdo de “las y los jóvenes, a maestras y maestros, trabajadoras y trabajadores, a todas las víctimas caídas por la Represión del movimiento social de 1968”.

Aseguró que ellos “dieron su vida en uno de los episodios más recordados para la lucha por la democracia y la libertad de nuestro país. El 2 de octubre no se olvida, es una fecha que marcó una huella profunda en nuestra historia nacional, pero en su conjunto, ese amplio movimiento social también se convirtió en un símbolo de resistencia, de dignidad y de aspiración a construir un futuro más justo, más libre, sin represión y en paz”.

Recordó que, en la oleada de movilizaciones estudiantiles del 1968, en México las movilizaciones estudiantiles tuvieron especial significado porque “la juventud ganó espacios y alzó la voz frente a la injusticia, frente a los sistemas de opresión y abrió un despertar social, político y cultural inédito en México”, logrando sumar a su lucha las demandas y el respaldo de campesinos, maestros y obreros.

Al acto acudió el jefe de la Oficina de la Gubernatura, Héctor Javier García Chávez, en representación de la titular del Poder Ejecutivo, Margarita González Saravia.

El funcionario afirmó: “Estamos en un estado y en un país de libertades, y en el gobierno de Margarita González Saravia nunca habrá represión. Siempre se reivindicará la libertad individual y colectiva, la libertad de prensa, la crítica y la autocrítica. Esa es la herencia principal que debemos honrar a quienes cayeron en el 68”.

Como parte de la ceremonia, las autoridades guardaron un minuto de silencio en homenaje a las víctimas de aquel 2 de octubre.

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La secretaria de las Mujeres, Clarisa Gómez Manrique, fue oradora en la ceremonia en memoria de las víctimas de la represión en 1968, un movimiento que, recordó, no fue solo estudiantil y se convirtió en un símbolo de resistencia, de dignidad y de aspiración por un futuro más justo. Foto: Cortesía

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