
La no localización de Kimberly, estudiante de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), refleja la gravedad de la desaparición forzada que se vive en el país, un delito que por su gravedad puede desencadenar otros ilícitos, por lo que se requiere de medidas adecuadas para su atención y erradicación.
El respecto, José Martínez Cruz, vocero de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, recordó a La Jornada Morelos que en la entidad están documentados casos de mujeres que fueron privadas de su libertad y que posteriormente fueron localizadas en Tlaxcala, principalmente, con fines de explotación sexual, por lo que hizo un llamado a aplicar todo el peso de la ley, al tratarse de un delito que atenta contra la dignidad humana
«La desaparición forzada cometida por el Estado o por particulares está tipificada como un crimen de lesa humanidad que no prescribe hasta saber el paradero y encontrarlos, lograr que haya verdad y justicia. La desaparición de la alumna de 18 años ha motivado una amplia movilización estudiantil para exigir que se tomen todas las medidas para su localización con vida, como lo establece el protocolo de búsqueda que deben aplicar todas las autoridades», informó.
En este sentido, tras la detención de Jared, presunto responsable, a quien ya se le impuso prisión preventiva, confió que se aplicará el Protocolo de Búsqueda de Personas, lo que permitirá localizar a Kimberly con vida; en caso contrario, este mismo sistema tiene la obligación de explicar, con todo detalle, cómo sucedieron los hechos y quiénes estarían involucrados.
«El tema de la vinculación del feminicidio o de la desaparición forzada, con otros temas, como la trata de personas, es algo que existe y que obviamente requiere medidas adecuadas por parte de las autoridades, al momento de la investigación, con una unidad de contexto adecuada y no solamente especulaciones que pudieran surgir, sino producto de investigaciones que deben intercambiar información entre las diferentes fiscalías, por ejemplo», concluyó.

