La que fue calificada como una “etapa de tiranía y terror” por la magistrada Bertha Rendón Montealegre, se extendió innecesariamente con la irregular posesión de un grupo de once magistrados, encabezados por Luis Jorge Gamboa Olea y Javier Mújica Díaz, de la oficina de la presidencia del Tribunal Superior de Justicia, y la determinación evidente de ellos para mantener inoperante la sesión permanente del pleno en la que se designaría a la o el titular del órgano.

Más de 24 horas después de validada la terna que el propio pleno del Tribunal había propuesto y votado por unanimidad, las 22 magistradas y magistrados del órgano titular del Poder Judicial en Morelos no alcanzaban a ponerse de acuerdo y las divisiones entre los dos bloques se profundizaban cada vez más.

No llegó nadie a la cita de las nueve de la mañana para reanudar la sesión en lo que sería un cuarto intento por alcanzar una mayoría calificada para alguno de los tres aspirantes, Nancy Giovanna Montero Mercado, Carmen Aquino Celis y Javier Mújica Díaz; dos horas después, por fin se intentó reiniciar, pero pasó lo mismo que el miércoles. Los once magistrados aliados del expresidente del Tribunal, Luis Jorge Gamboa Olea, hicieron vacío a la reunión que fue pospuesta una vez más para una hora después.

Pasadas las 12:20 horas, tampoco se presentaron los magistrados del bloque de Gamboa, que continuaban agazapados en la oficina de la presidencia. Sobre esa irregularidad, el magistrado decano, Juan Emilio Elizalde (quien es responsable de conducir la sesión para designar al presidente del órgano) expuso “se están dando situaciones muy particulares, como es al caso de el magistrado Gamboa, quien como ustedes saben, ha dejado de ser presidente, siga utilizando la oficina y al personal de la presidencia”. Luego, ya en sesión, calificó esa ocupación como “indebida”.

Esta vez esgrimieron como razón el que no se les había convocado, sin embargo, la Secretaría General del Tribunal confirmó haberles notificado.

El magistrado Juan Gabriel Vargas Téllez, pidió que la sesión se reanudara a las 16:50 horas: “y estar de regreso en esta sede, porque finalmente esta es una sesión permanente en la cual tenemos la obligación de comparecer para los efectos que señala el decreto emitido por la Legislatura”.

La magistrada, Bertha Rendón Montealegre, señaló que resulta evidente el desapego y el enojo del grupo de magistrados que hacen vacío a la sesión. “Creo que aquí no vale suponer algunas impresiones que puedan surtir de malentendidos o de caprichos, sino de que resolvamos… en este ejercicio democrático, largamente esperado por todos nosotros, se pueda decidir a una persona que reúna los requisitos, no sólo de la abogacía, una persona honesta, eficiente, transparente, humana y descartemos, la etapa oscura de tiranía y de terror que hemos estado viviendo, donde la gente de afuera y de adentro ha sido la que ha sufrido las consecuencias”.

Llamó a sus pares a evitar que su conducta “sea un riesgo para los morelenses a los que nos debemos” y a evitar “la manipulación de las emociones, porque de eso ya estamos cansados”. Reconoció que la situación en el Tribunal abona al desencanto de la sociedad y a convertirlo en “la nota desagradable del día”.

El magistrado decano se solidarizó con las palabras de Bertha Rendón y aseguró que los once magistrados que han acudido a las reanudaciones de la sesión: “aquí estamos, no estamos en un lugar distinto, aquí estamos. Y este, insisto, para acallar aquellas palabras, aquellas versiones, aquellos rumores que versan sobre otro sentido, yo creo, y soy un convencido de que finalmente quienes tienen que buscar el consenso es entre estos compañeros, incluido su servidor, y no en lugares distintos, con personas ajenas, que indudablemente no son quienes van a venir a manifestar un voto, esto que quede por la constancia para la sociedad de Morelos”.

La Jornada Morelos