La Jornada Morelos / MDD

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno de Morelos, Miguel Ángel Urrutia Lozano expuso que, si bien hay avances notables en materia de combate a la delincuencia y mejora de la seguridad en la entidad, falta mucho por hacer pues “en un año no se logra recuperar lo que se abandonó al menos durante diez”.

Urrutia Lozano aseguró que “nunca hemos dicho que estamos en las mejores condiciones”, sin embargo, aseguró que los resultados empiezan a darse “estamos con una segunda generación de policías que llegan el próximo 4 de diciembre, cumplimos un 200 por ciento, algo que no se había dado nunca, y el aumento de sueldos a los policías”, por ejemplo.

Resaltó también la acción y el compromiso de la gobernadora a través de programas sociales, actos públicos y cercanía con gente, lo que permitirá ir recuperando la confianza ciudadana y la percepción de seguridad, algo que consideró vital para el segundo año de la administración que inicia justamente hoy.

Refirió al combate efectivo a grupos delictivos, mediante estrategias de inteligencia y detenciones que ha permitido que de 14 organizaciones que se estimaba operaban en el estado, hoy existen entre siete y ocho.

Entre otros programas que han generado resultados, resaltó el de combate al robo de autos, la lucha contra la extorsión, además de aportes construidos en coordinación con el Poder Legislativo, como las que regulan regular los permisos de circulación; la que sanciona la exhibición de mensajes públicos de grupos delictivos, la que califica la extorsión mediante “papelitos” como un delito, entre otras.

De cara a los próximos dos años, el secretario adelantó que en 2026 se consolidará el proyecto del C5, un sistema integral de monitoreo y videovigilancia que busca fortalecer la capacidad de respuesta frente al delito. En ese sentido, hizo un llamado directo a los ayuntamientos para que destinen sus recursos a herramientas tecnológicas de seguridad, en lugar de financiar eventos que —dijo— sólo fomentan el consumo de alcohol, como algunas fiestas patronales.

Finalmente, el encargado de la seguridad en Morelos, reiteró que no se trata de afirmar que se ha resuelto el problema, sino de consolidar paso a paso una estrategia de largo plazo. “Nunca hemos dicho que estamos en las mejores condiciones, pero vamos por el segundo año, y con rumbo”, concluyó.

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