

Candidato a Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
Número #40 en la boleta morada
Quiero ser Ministro de la SCJN para impulsar un cambio de profunda justicia social en la Corte y lograr una vida digna para el pueblo de México.
Soy Doctor en Derechos Fundamentales y Libertades Públicas, Maestro en Justicia Constitucional y Licenciado en Derecho. Me desempeño como profesor-investigador definitivo de la Facultad de Derecho en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y pertenezco al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) con nivel II. Mis líneas de investigación han sido desde el inicio de mi formación los Derechos Humanos y los llamados DESCA: Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales.
Considero que la función jurisdiccional debe impulsar los anhelos de justicia de los sectores sociales más desprotegidos y vulnerados históricamente. Para ello, las y los ministros de la SCJN debemos tener gran capacidad técnica e intelectual para apoyar sus decisiones en las nuevas bases del constitucionalismo transformador de las condiciones de vida del pueblo mexicano; con visión de Estado, sensibilidad hacía las víctimas y con capacidad de trabajo sólido y constructiva de un nuevo Poder Judicial.
Mis propuestas principales para transformar la justicia desde la Suprema Corte son:

Propuesta 1: Ampliar las líneas jurisprudenciales en amparo directo e indirecto, así como procesos dialógicos para tener una justicia expedita que atienda sectores de alta vulnerabilidad como mujeres víctimas de violencia, infancias vulneradas, derechos de los consumidores y los derechos socioeconómicos de pueblos originarios, comunidades rurales y afromexicanas.
Propuesta 2: En materia de controversias y acciones de inconstitucionalidad, desplegar con especial cuidado los principios del Estado constitucional mexicano para recuperar los beneficios sociales del sector energético, las telecomunicaciones, los minerales, nuestros alimentos ancestrales y los medios de transporte sustentables. Sectores que deben ser reivindicados en los citados procedimientos que lleva la SCJN como máximo intérprete de la Constitución.
Propuesta 3: Dar apertura a una justicia más cercana, con búsqueda de soluciones de fondo y no de forma, impulsando una agenda ciudadana en la SCJN. A su vez, quiero mejorar la función jurisdiccional con un cambio profundo de la Escuela Federal de Formación Judicial que facilite a los integrantes del PJF su desarrollo profesional con programas de posgrado que sustituyan el sistema de juntar diplomas, para que verdaderamente se propicien estudios de vocación y visión de cambio judicial.
Mi campaña la he realizado con la convicción de que la justicia no debe ser un privilegio, sino un derecho garantizado a cada persona sin excepción y aspiro a ser ministro para trabajar por los derechos de víctimas de violencia, despojo y los sectores más desprotegidos así como garantizar la soberanía nacional.
Sé que la transformación judicial implica reconocer que nuestras instituciones, muchas veces, han fallado a quienes más las necesitaban. Mi propuesta no es solo técnica ni jurídica: es profundamente humana. Es una propuesta que busca poner en el centro a las víctimas de la desigualdad, a las comunidades marginadas, a las mujeres, a los pueblos originarios, a las personas con discapacidad, y a quienes enfrentan cada día un sistema que no ha sabido responder con dignidad a sus demandas.
Mi labor en la Suprema Corte estará guiada por principios de imparcialidad, respeto al Estado de Derecho y apego estricto a la Constitución. Pero también por una visión de justicia social que entiende que la ley no puede ser ciega frente a la realidad que vive la gente. La justicia debe escuchar, debe entender y debe actuar.
Pido el voto del pueblo mexicano porque creo en la posibilidad de una Corte más cercana a éste, más sensible a las causas sociales y más firme frente a las injusticias estructurales.


