

La integración de estudiantes o expertos en el manejo y fabricación de sustancias químicas, a células delictivas, se ha vuelto común en las operaciones del crimen organizado; los jóvenes son empleados en los laboratorios clandestinos donde se fabrican sustancias ilícitas, derivado de su amplio conocimiento en química.
De los llamados “cocineros”, Morelos no queda exento; hace unos días se logró la detención de tres hombres: Alejandro Yair “N”, de 26 años; Juan Roberto “N”, de 27 y Jesús Samuel “N”, de 18, quienes fueron identificados como integrantes de la célula delictiva conocida como La Unión Tepito, y operaban en la entidad.
Miguel Ángel Urrutia, secretario de Seguridad, reveló que uno de estos jóvenes, cuenta con un alto grado de conocimientos en química; al momento de la detención, los jóvenes portaban dosis de droga conocida como “cristal”, la cual, al ser examinada reveló altos niveles de procesamiento que la hacen más adictiva y dañina.
Se presume, que el joven -no se precisó cuál de los detenidos- expertos en la materia, habría sido el fabricante.
Carteles reclutan a químicos para preparar cristal y fentanilo
Recientemente, un reportaje presentado por The New York Times, expuso que los carteles de la droga estarían reclutando a jóvenes estudiantes de química, para ser llevados a laboratorios clandestinos y “cocinarán” drogas más fuertes y adictivas.

El prestigiado diario, hizo énfasis en que estarían produciendo fentanilo “más fuerte”, esto según relató uno de los “cocineros”.
En su afán por construir imperios de fentanilo, los grupos delictivos mexicanos están recurriendo a una reserva de talento poco habitual: no sicarios ni policías corruptos, sino alumnos de química que estudian en universidades mexicanas.
Los cárteles también tienen un objetivo más ambicioso: sintetizar los compuestos químicos conocidos como precursores, que son esenciales para fabricar fentanilo, lo que los liberaría de tener que importar esos materiales de China.
Si lo consiguen, según las autoridades estadounidenses, esto marcaría el comienzo de una nueva y aterradora fase en la crisis del fentanilo, en la que los cárteles mexicanos tendrían más control que nunca sobre una de las drogas más mortíferas y lucrativas de la historia reciente.
No está claro hasta qué punto se ha extendido el reclutamiento de estudiantes, pero la búsqueda de químicos formados parece haberse visto influida en parte por la pandemia de coronavirus.
En torno a los detenidos en Morelos, ya fueron vinculados a proceso y se ha dado un plazo de tres meses para el cierre de las investigaciones, según informó el secretario de Seguridad Pública.

