Luego del motín registrado en el penal de Atlacholoaya, familiares de Personas Privadas de la Libertad (PPL) realizaron una protesta, donde exigieron el cese de varios funcionarios, entre ellos el director operativo de los centros penitenciarios del estado, Jesús Francisco Flores Jiménez.

El funcionario fue señalado por los familiares de incurrir en actos de tortura, extorsiones y diversos abusos contra los internos, a quienes les exige “cuotas” de más de 3 mil pesos mensuales para darles “protección”.

“El director cobra por todo; por tener visitas, medicinas, alimentos, para que grupos de internos o incluso los mismos custodios “protejan” a nuestros familiares; el autogobierno lo propicia la misma autoridad y por eso hoy estamos así, viviendo esta situación y con la angustia de no saber si nuestros familiares están bien o fueron lesionados”, refirió una de las familiares de un interno, quien pidió el anonimato por temor a sufrir represalias.

El grupo que inconformes, quienes se están presentes en el penal desde la tarde del pasado sábado, cuando comenzaron a surgir versiones de un amotinamiento, también reclamaron la falta de información sobre el estado de salud de sus familiares, temiendo que hayan resultado lesionados.

“En los medios dicen que son tres o cuatro internos heridos, pero lo que vivimos ayer desde aquí (a las afueras del penal), nos indica que el tema estuvo grave; vimos mucha movilización policiaca, circularon audios y videos donde vimos todo el caos, incluso se escucharon balazos. Lo que queremos es información real, saber cómo están nuestros familiares, porque no nos conformamos y no creemos lo poco que se ha dicho y que aseguran que ya todo está bien”, refirieron.

¿Qué pasó en el penal de Atlacholoaya?

Familiares relatan que alrededor de las 18:00 horas de pasado 5 de octubre, se alertó de un posible amotinamiento en el Centro de Readaptación Social (CERESO), detonado por los abusos que han padecido los internos desde hace varios meses; minutos después comenzó una intensa movilización policiaca, y posteriormente comenzaron a circular, audios de lo que parecía ser un motín.

Imágenes de varios momentos de tensión que se suscitaban al interior del CERESO, también comenzaron a compartirse incluidas algunas fotografías de personas lesionadas.

Pocas horas después, a través de un comunicado oficial, el gobierno del estado reconoció que se trataba de un motín:

“Durante la jornada, se registró un motín protagonizado por un grupo de Personas Privadas de la Libertad (PPL) en el Dormitorio B, derivado de disputas internas por el liderazgo y de inconformidades relacionadas con la permanencia de ciertos mandos operativos de la administración anterior. Estos mandos han sido señalados por presuntos actos de extorsión vinculados al cobro por evitar traslados penitenciarios a otros Ceresos.

“Durante este lamentable incidente, algunos internos recurrieron a la violencia, reteniendo contra su voluntad al personal de seguridad y custodia, lo que puso en riesgo su integridad física. También se emitieron amenazas e incitaciones a la población restante para realizar actos de agresión hacia las autoridades penitenciarias”, refirió el comunicado.

En un segundo informe oficial, se dijo que:

“Ningún funcionario penitenciario de mando continuará al frente de sus labores, derivado de los diversos señalamientos sobre presuntos actos de corrupción y abuso contra la población penitenciaria”, lo que también advirtió de las cambios en la estructura de los mandos.

Las personas privadas de su libertad lesionadas son las siguientes:

1. Martín «N», 34 años – contusiones en cabeza y cuerpo.

2. José Guillermo «N», 43 años – lesión en el abdomen.

3. Roberto «N», 47 años – insuficiencia respiratoria y posible infarto.

4. José Luis «N», 43 años – fractura expuesta en la pierna derecha.

Derivado de estos hechos, y pese a que se aseveró que la situación ya había sido controlada, las visitas del día domingo 6 de octubre fueron suspendidas, mismas que regresarán a la cotidianidad en las siguientes horas.

Angélica Estrada