
Daniel Martínez Castellanos
Clarisa Gómez Manrique, secretaria de las Mujeres en el gobierno del estado asegura que la situación de ellas en Morelos sigue siento crítica, tanto en las ciudades como en las zonas rurales. Los grandes pendientes siguen siendo la vida libre de violencias, el empleo y autonomía económica y la falta de acceso a la justicia y al goce de sus derechos, que paulatinamente, desde su despacho, pero más en territorio, se atienden y para lo que ya se tiene un programa insignia, Corazón de Mujer, que funciona junto con estrategias muy operativas.
La más joven en el gabinete de la gobernadora, Margarita González Saravia platica con La Jornada Morelos sobre el arranque de la Secretaría de las Mujeres, creada apenas en octubre pasado y que empieza a notarse en las comunidades por su trabajo. La charla va desde la necesidad de que siga el activísimo feminista hasta la urgencia de coordinación interinstitucional para atender las demandas de las mujeres que incluyen, por supuesto, la legalización del aborto.
El diagnóstico de Clarisa sobre la situación de las mujeres en Morelos mantiene el de situación crítica, es un mapa que arroja cuatro puntos. Primero, que no se trabajó durante muchos años en las causas de la violencia y marginación de las mujeres, que a final de cuentas resultan lo más relevante. “La gente, servidoras públicas solamente trabajaban para reaccionar y atender situaciones de violencia, pero no se estaba buscando el tema de las causas, ¿por qué está pasando las violencias contra las mujeres? ¿por qué existen feminicidios? ¿por qué existen violaciones?”.
Otra parte del diagnóstico evidencia “la falta de recurso humano en las instituciones”. Un tercer punto que “no existía una coordinación interinstitucional, y hoy que tenemos una gobernadora (Margarita González Saravia) sensible y que está al pendiente de todos y de todas también quienes estamos al frente de diferentes dependencias… se está empezando a enderezar un caminito donde el tema de las mujeres también es prioridad y que hay muchas instituciones que hacen o que hacemos lo mismo y entonces también eso perjudica, porque si una institución da acompañamiento y otra también da acompañamiento, pues entonces debe de existir una coordinación y hasta ahora se está enderezando ese camino”.
Finalmente, otro problema está “en los servidores y servidoras públicos que no son sensibles a los temas, a veces solamente están porque necesitan un trabajo… sustentar su vida, pero en realidad no son sensibles a esos temas y entonces por eso viene la revictimización, porque no te interesa ese tema y solamente estás por un interés económico que no está mal, lo malo es que estando y aceptando un cargo, una responsabilidad pública, sí debes de ser sensible. Sobre todo, en estos temas tan sensibles para nosotras como mujeres ¿cómo vas a atender a una mujer que llega violentada?”, advierte.

Las víctimas llegan a cualquier parte a solicitar auxilio
Clarisa Gómez Manrique nos explica que todas las dependencias públicas deben estar preparadas en cuestiones de género: “porque las víctimas y eso también arroja el diagnóstico, van donde más cerca tengan una persona que saben que es servidora pública, a lo mejor pueden llegar a la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y ahí a lo mejor no son expertos, pero tienen la obligación también de saber qué hacer con la mujer y no decir pues que se vaya para la Secretaría de las Mujeres. “Entonces más bien (se debe) tener una ruta crítica, sensible y saber cómo se canalizan a las mujeres, no tienen que atender, pero sí canalizar de forma adecuada… ahora estamos tomando ese rumbo, la coordinación y la gobernadora pues ha sido muy contundente de que tiene que haber una coordinación en el gobierno, sobre todo en este tema”.
Urge fortalecer instancias municipales de la Mujer
Aunque cada municipio debe tener una instancia de la Mujer que debería funcionar como primera respondiente en la atención a casos de mujeres víctimas de cualquier tipo de violencia de género, lo cierto es que en muchos ayuntamientos esa oficina es disfuncional, poco relevante para la gestión municipal y espacio de colocación de compromisos de campaña, comentamos.
Clarisa concede y añade “ese es un tema también súper importante, también estamos trabajando con las instancias de las mujeres porque tenemos que fortalecerlas. En muchos municipios como bien lo señalas, pues más que quien sea, es el problema de que son dos, tres mujeres quienes atienden a una población es grande de mujeres y no se le está dando la atención debida. Por ejemplo, hablemos nada más de los municipios que tienen alerta de violencia de género, no se puede o no puedes tú como municipio poner a dos mujeres para atender un municipio con alerta de violencia de género, sobre todo porque además los municipios son los primeros respondientes, el municipio, si hay una instancia de la mujer, entonces tienen que ir las mujeres ahí y se deben sentir completamente arropadas y solucionar los temas y entonces ya entramos todo el aparato de gobierno a respaldar lo que estén haciendo y en ese sentido ahora esa es nuestra meta también, apoyarlas, respaldarlas, coordinarnos, que ellas mismas sepan. Aquí la instrucción es que no hay colores (partidistas) somos un gobierno y tenemos que apoyar a todos los municipios y en ese sentido estamos trabajando con las instancias de las mujeres con el único objetivo también de fortalecerlas, de que los presidentes y presidentas municipales también agarren ese tema. No solamente necesitamos una titular, necesitamos psicólogas, antropólogas y abogadas, por lo menos en un espacio adecuado, que no sólo sea como un rincón. Entonces ahí sí nos falta un poquito, pero vamos hacia allá impulsando porque son mujeres muy valiosas y muchas mujeres tienen tan puesta la camiseta que dicen es que yo hago con dos personas, han hecho un montón y eso también es digno de admirarse. Pero necesitamos más”.
El nuevo fiscal de Morelos abre esperanzas de justicia
El problema se traslada también de las instancias municipales a otros niveles, porque los ayuntamientos pueden dar un tratamiento excelente a las víctimas, pero si no se da seguimiento a las denuncias, el asunto resulta mucho peor, le comentamos.
“Sí, la verdad es que la llegada también del nuevo fiscal genera mucha tranquilidad también y mucha esperanza en que todo ese sistema de justicia pueda reivindicarse. Le estamos poniendo mucho interés porque las carpetas, por ejemplo, de feminicidios, la idea es que se abran, que se puedan investigar de la mejor manera y llegar a castigar a los responsables. La idea es que vamos a tener una mejor entrada (se podrá corregir la situación previa) de que las carpetas se atoran, aquí el fiscal ya revictimizó, los ministerios públicos ya dejaron, le dijeron a la mujer que ya no procede su denuncia porque venía vestida de cierta forma, entonces es una realidad, pero ahora tenemos esa oportunidad de poder decirle al fiscal está pasando esto y que se tomen cartas en el asunto”, comenta con cierto entusiasmo
La secretaria de las Mujeres conoce al fiscal desde hace mucho tiempo: “es una persona muy sensible, sobre todo una persona muy preparada y que sabe que todos los temas son prioridad, que sobre todo la justicia necesita salir y eso es muy importante. Nos da una oportunidad también de poder entender que ahora en las fiscalías y con las personas que están adentro no se va a tolerar la revictimización y que los centros de justicia también tienen que funcionar para las mujeres de la mejor manera y bueno, pues la idea es llegar a todos esos campos”.
El Tribunal Superior de Justicia, otro espacio donde la justicia para ellas “se atora”
“También en el tribunal estamos haciendo lo propio, reuniéndonos con el magistrado presidente pues para que también las carpetas que están ahí también se resuelvan”, asegura y acota: “nos llegan las mujeres con casos en la fiscalía o atorados en el poder judicial, esa es una realidad, entonces ahí nos toca pues destrabar un poquito esas situaciones. Pero la idea de la gobernadora es coordinar no sólo a los propios, sino también coordine entre poderes”.
Esta coordinación puede ofrecer una oportunidad de ir erradicando paulatinamente la injusticia y la violencia contra las mujeres “y sobre todo, vamos solventando todas aquellas exigencias que por años no se habían atendido y eso es importante mencionar. Entonces estamos en los municipios también capacitaciones de sensibilización hacia la perspectiva de género, porque es importante tener municipios que cierren esta brecha de desigualdades, donde los propios presidentes y presidentas pues también piensen en un tema”.
Y abunda: “por ejemplo, en Ocuituco hay una campaña de alumbrado público y entonces se piensa también en estos senderos para las mujeres. O sea, va a haber Ocuituco alumbrado, pero también mediante un estudio están señalando dónde son los caminos en que las mujeres son víctimas de asaltos o hay una serie de comisión de delitos y entonces ahí se va a iluminar, se va a podar, se va a balizar, son senderos que entonces contribuyen también a la perspectiva de género y a la seguridad de las mujeres”.
Corazón de Mujer, el programa insignia
Comentamos con la secretaria que antes se planteaban grandes anuncios de políticas públicas a favor de las mujeres en mesas enormes con mucha gente y que no generaban resultado alguno, mientras la gestión de la administración actual parece atender los problemas con soluciones muy sencillas, pero también muy exactas.
Y nos explica: “tenemos nuestro programa insignia, que resulta ser el más importante del gobierno, se llama Corazón de mujer. Es un programa para mujeres de 50 a 59 años. En una primera etapa estamos empezando con 55 a 59 por un objetivo principal. Y hay estas mujeres a los 50 hay algo importante, que se empiezan a divorciar, un dato importante. La segunda es que también a esa edad las mujeres empiezan a ser abuelas, y entonces ahora viene otra vez el rol de cuidadoras, de los nietos, las nietas. Y entonces si se divorcian y todo este tema, a veces sigue pesándole el tema de la independencia económica y a esta edad muy difícilmente las contratan”.
Por ello, abunda: “Estamos buscando es una política pública que rija también a este sector de mujeres por esos objetivos, porque vamos a contribuir al sistema nacional de cuidados. No solamente es darles una tarjeta con beneficios, sino contribuir a hacer comunidad con ellas, hablar del tema también que a ellas les duele y lo que han vivido a sus 50 y tantos años, todo lo que han tenido que pasar. Y entonces de esa forma van a resultar políticas públicas externas”.
El programa incluye también la cuestión laboral, nos adelanta: “Estamos por firmar un convenio también con el Sistema Nacional del Empleo, justo también para estas mujeres que quieren salir de su tema del divorcio o se quieren divorciar, divorciar y no pueden o no quieren por el tema de la economía. Vamos a tratar de buscarles un trabajo donde las acepten y sea digno y a ellas les alcance… Es muy fácil decir es que el amor de madre es muy grande, que dan todo por los hijos. Sí, pero no hablan de lo que ellas sufren, de las libertades que también por derecho ellas tienen y que ahora tienen que volver a enfrascarse a veces en el cuidado de los propios nietos”.
Y asegura: “no es solo darles una tarjeta, es hacer comunidad con ellas; que nos enseñen y cuidar de ellas para tener unas mejores generaciones. Y entonces, cuando ponemos atención también a un determinado sector y trabajamos con ellas, también podemos impactar a las demás mujeres que están atrás y las que están adelante. Entonces, la principal idea de la Secretaría de las Mujeres también es poder contribuir a la independencia económica. Por eso estamos llevando estos talleres de oficios no tradicionales que por mucho tiempo han sido solo de hombres y que las mujeres hoy están tomándolos… la idea es también construir un espacio donde ellas puedan generar dinero con eso, enseñarles a que ellas puedan generar dinero, que no solamente los hombres pueden también generar dinero haciendo este trabajo”.
De acuerdo con el diagnóstico de la Secretaría de las Mujeres, un componente importante para que la violencia nazca y prevalezca es el económico: “Entonces la idea es ir ayudándolas a que la independencia o diciéndoles la independencia económica es lo más importante, porque es uno de los factores por los cuales las mujeres no salen de su círculo de violencia. Ese es uno de los principales. Y la violencia doméstica y familiar es de las más altas… ahí estamos tratando de tejer esta política pública también entendiendo que la causa también viene desde las familias, entonces vamos a prevenirlas, pero creando también educación en las primarias, desde las primarias, para que los niños y las niñas vayan creciendo de una forma responsable e igualitaria, que es hacia donde buscamos ir.
El patriarcado suele defenderse
Clarisa Gómez Manrique reconoce que cambiar la mentalidad que origina y permite la violencia y marginación contra las mujeres no es sencillo pues todos podemos ser replicadores y replicadoras. “Es complicado para todas las personas. Es difícil deconstruirse y darse cuenta lo que hacemos, incluso si en algún momento hemos sido ejecutoras mismas de alguna situación de violencia. Lo es cumplir la obligación que tenemos como personas de educarnos y entender que el tema no solamente es de las mujeres, ni de los hombres nada más, no es una guerra de géneros. Se trata de contribuir a ser una mejor sociedad, justa, igualitaria y hacia una construcción de paz con nosotros mismos. Y entonces cuando estamos bien también emocionalmente, físicamente, podemos darnos cuenta también de si hemos sido ejecutores de violencia, si somos parte también de un patriarcado. Y entonces, cuando nos damos cuenta, es nuestra responsabilidad entonces cambiar y no educar de la misma forma, sobre todo las mujeres que reiteradamente somos quienes crían, quienes educan y que tenemos la responsabilidad de hacer niños y niñas de bien, que crezcan en un entorno igualitario, donde la brecha esté cada vez más cerrada y desaparezca”.
Y aunque hay avances, la violencia continúa y se agrava
Planteamos a la secretaria lo mucho que ha cambiado el mundo en los últimos años, hoy las mujeres tienen acceso a posiciones de poder en el sector público, y también en el privado; en contraste, tristemente la violencia contra las mujeres parece ir aumentando.
“Sí vamos avanzando, es una oportunidad el hecho de que hoy tengamos una gobernadora, una presidenta, presidentas municipales y más rectoras, (lo muestra), pero es fundamental la atención a las causas, la violencia familiar sigue porque no se ha atendido la causa. Estamos avanzando, estamos evolucionando, pero las desigualdades siguen pasando. Es importante que lleguen o que lleguemos las mujeres (a espacios de poder), porque entonces abrimos camino para las demás y entonces una gobernadora como Margarita, que ha sido una activista desde hace muchos años, te da 100 % de tranquilidad, porque ella sabe y tiene el pulso de la sociedad… No es llegar por llegar, es llegar con mujeres de izquierda preparadas y que tengan esta sensibilidad a las causas sociales y entonces vamos a ir avanzando cada vez más. Son pasos agigantados, porque desde que estamos chiquitas a lo mejor era impensable pensar, impensable qué las niñas pudiéramos soñar ser presidentas, porque lo único que teníamos era presidentes, astronautas, porque lo único que teníamos eran astronautas hombres. Entonces eso nos genera también una mayor esperanza para nosotras como mujeres de llegar a las posiciones, no solamente de los espacios públicos, sino en la iniciativa privada, en lo social y hacer una diferencia, eso es lo más importante, llegas porque vas a hacer una diferencia, porque las mujeres podemos hacerlo bien y podemos hacerlo mejor”, expone.
Pero también reconoce que ese avance no ha sido parejo: “todavía las mujeres en las zonas marginadas, por ejemplo, no tienen acceso a la educación. Todavía se le sigue educando para que sean amas de casa y no porque sea malo, sino porque no es su decisión, para que se queden solamente en sus comunidades y se casen con quien los padres dicen. Eso es una situación que existe, y está muy marcada. Tenemos que llegar para marcar la diferencia y y tenemos esa oportunidad de cerrar esa brecha de desigualdad para poder ya comenzar a que todas las niñas tengan la oportunidad de ser lo que quieran ser.
La añoranza de la marcha del 8M y el respaldo a las colectivas
Hace apenas un año, Clarisa Gómez Manrique era una reconocida activista que participaba en las marchas, movilizaciones, bloqueos, manifestaciones y otras acciones para visibilizar la situación de las mujeres. A unos días de la gran movilización del 8M (ocho de marzo, Día Internacional de la Mujer), le preguntamos si acudirá a la megamarcha de este año.
“Sí, quisiera, nada más que estamos haciendo un evento, entonces a lo mejor no voy a tener la oportunidad de marchar. Pero también respeto mucho la colectividad porque a veces las colectivas y yo en su momento que estuve, no queremos que las instituciones estén dentro y no porque nos excluyan o porque excluyamos mujeres, sino porque creo que es la oportunidad también de la propia sociedad civil, las mujeres organizadas, de que ellas también den su grito de esperanza y su grito de justicia… Ahora desde mi lugar y desde mi trinchera voy a escucharlas y trabajar en favor de lo que ellas exigen. Creo que ahora ese es mi rol y algo que tengo, que asumo con mucha responsabilidad y mucha conciencia de que ya no puedo estar de ese lado, pero vamos a ser aliadas, una institución abierta para las mujeres, para las colectividades, para escuchar y trabajar por esas exigencias que durante año tras año son prácticamente las mismas. Y esto es porque no hay avances significativos”.
La legalización del aborto ya no debe ser un pendiente
Planteamos a la secretaria que entre las exigencias que seguramente veremos este 8M en Morelos estará el pendiente de la legalización del aborto, que sigue atorada en el Congreso y al que los diputados han “descafeinado” para dejarlo en una simple discusión sobre la despenalización, que no obligaría sino a derogar artículos del Código Penal y no a que el Estado garantizara la posibilidad de la práctica a las mujeres que lo requieran. Y le preguntamos por la posición del Ejecutivo en este tema.
Clarisa Gómez Manrique no evade la pregunta y advierte: “la gobernadora ha sido muy estricta también en el que por dependencias hagamos nuestro trabajo, y el de nosotras, la gobernadora ha sido muy abierta en decir que no se puede criminalizar a las mujeres y lo mismo pienso, no tenemos por qué criminalizar a las mujeres que deciden qué hacer con su cuerpo”.
Y no se trata solo de un planteamiento ideológico, también tiene una base racional: “el tema del aborto es una necesidad, porque hay más muertes por el clandestinaje… ¿cuántos abortos hay en la ciudad de México de mujeres que van de aquí a allá a hacérselos? Es una necesidad que aquí se haga y no porque las mujeres se vayan a practicar un aborto todos los días, ya que sea legal, – eso es mucho la discusión que tienen, sobre todo, los opositores, es que ahora si se legaliza todo mundo va a querer abortar, eso no es una realidad y en todos los estados donde ha sido aprobado eso no pasa- no es una decisión que tomen las mujeres a la ligera y mucho menos algo que les quede, que lo quieras volver a hacer seguido”.
Y agrega: “nosotras tenemos esa postura, la gobernadora se ha platicado con las diputadas, por lo menos con la presidenta de la comisión de Igualdad de Género (Melissa Montes de Oca). Estamos en ese camino y lo que sigue es que ni siquiera es un tema que se tenga que discutir, es una resolución que tienen que ya aprobar y responder en positivo. Ya ni siquiera es un tema donde tenga que pasar a pleno y todavía discutirlo. Se tiene resolver en lo positivo porque ya hay sentencias en la Suprema Corte y porque es un avance también para los derechos de las mujeres. No vamos a poder ser libres cuando todavía no se nos permita qué hacer con nuestros cuerpos, entonces vamos a hacer lo propio, respetando siempre la independencia de las mujeres y su libertad a decidir”.

Clarisa Gómez Manrique, secretaria de las Mujeres de Morelos. Foto: La Jornada Morelos




