La agenda del agua en Morelos ¿vamos por el camino adecuado?

 

En 2024 tuve el privilegio de ser invitado a moderar tres importantes eventos relacionado al agua y los ecosistemas morelenses, el Sexto Festival del Río Cuautla, organizado por la Coalición Ambiental y Cultural; el Coloquio Estatal del Agua, «Ríos y Barrancas de Morelos, Reconectando con las Venas de la Tierra», impulsado por la Secretaría de Desarrollo Sustentable y el Centro de Investigaciones Biológicas; y el Séptimo Simposio del Agua, “Recurso y Medio de Vida”, organizado por el Colegio de Biólogos del Estado de Morelos.

Organizados en el marco del Día Mundial del Agua, estos foros contaron con la participación de 18 especialistas en temas de biodiversidad, saneamiento, hidrología, gestión de cuencas, agricultura, ecología, cambio climático, educación ambiental, antropología, ética, grupos juveniles y personas de la sociedad civil. Quienes además de aportar perspectivas y conocimientos fundamentales para la gestión integral del agua, permitieron una reflexión profunda sobre los retos y oportunidades en la gestión del agua en Morelos.

En esta ocasión, me permito sistematizar algunos de los argumentos de dichos especialistas, esperando que abonen a los análisis y discusiones próximas en el marco del Día Mundial del Agua 2025:

A) Se destacó la importancia de reconocer el agua como un bien común y un derecho humano fundamental, cuya conservación y manejo requieren la participación activa de diversos sectores de la sociedad. Uno de los temas centrales es la urgencia de garantizar la seguridad hídrica. La escasez y contaminación del agua están generando conflictos sociales y afectando la calidad de vida de las comunidades. Se enfatizó la necesidad de fomentar un uso responsable del recurso, promoviendo el saneamiento, la restauración ecológica de ríos y barrancas, y la implementación de tecnologías sostenibles para el tratamiento de aguas residuales.

B) En el ámbito legislativo, se abordó la importancia de fortalecer la normatividad en torno a la gestión del agua para garantizar su acceso equitativo y sustentable. Se propuso la creación de mecanismos de gobernanza hídrica que incluyan la participación de la ciudadanía, la academia y actores gubernamentales en la toma de decisiones. Asimismo, se hizo un llamado a desarrollar estrategias para combatir el acaparamiento del agua y fortalecer el papel de las comunidades en su gestión.

C) Desde una perspectiva social y educativa, se resaltó la urgencia de fortalecer la conciencia ambiental y la educación sobre el agua. Se propuso impulsar programas educativos con un enfoque transdisciplinario que fomenten la apropiación del territorio y el sentido social y de pertenencia hacia los cuerpos de agua. La participación activa de las juventudes se identificó como un factor clave para el éxito de estas iniciativas.

D) En el ámbito técnico, se discutió la importancia de implementar soluciones basadas en la naturaleza para la conservación y saneamiento del agua. Se planteó la necesidad de diversificar las estrategias de tratamiento de aguas residuales, considerando opciones descentralizadas y adaptadas a las condiciones locales. También se subrayó la relevancia de la investigación y el monitoreo de la calidad del agua, utilizando indicadores ecológicos para evaluar la salud de los ecosistemas acuáticos.

Estas conclusiones sugieren que la crisis hídrica no puede abordarse desde una única disciplina o sector, sino que requiere un esfuerzo conjunto que integre conocimientos científicos, políticas públicas efectivas y la participación ciudadana. Las propuestas surgidas de la sociedad civil y la academia deberían ser consideradas por las autoridades para atender un problema transversal y multifactorial de manera integral.

*Victor Hugo Flores-Armillas (@victor.bios). Centro de Investigaciones Biológicas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

Imagen cortesía del autor

Víctor Hugo Flores-Armillas