Desde 2023, pero seguramente desde antes, hay enfrentamientos entre quienes quieren construir albergues migrantes y quienes se oponen a ellos. En Pachuca el conflicto llegó a presentarse entre los «vecinos» y las autoridades locales. En Ciudad de México la Colonia Peralvillo «vecinos» protestaron contra el albergue que tendría lugar en lo que fue la Escuela Libre de Homeopatía, mismo caso con el alberge que tendría lugar en La Nueva Santa María. Las protestas de «vecinos» no son casos aislados, lo mismo ocurrió en la Plaza Giordano Bruno en abril de 2024 bajo la consigna «la calle no es albergue» y en el Bosque de Tláhuac en 2023. Todos estos casos son ejemplos vivos de la xenofobia, racismo y localismo mexicano.

Los casos de Pachuca y la Ciudad de México son sólo casos recientes de un proceso histórico y civilizatorio: los de adentro contra los de afuera, los insiders contra los outsiders o los locales contra los fuereños de Norbert Elías. En 2020 «vecinos» en Tijuana protestaron contra un hotel para migrantes bajo pretextos sanitarios por el Covid-19 hablaron de infecciones (Betanzos, 2020). En 2022 En Tapachula/Chiapas, «vecinos» protestaron contra el albergue que se colocó en el Centro de Desarrollo Comunitario (CEDECO) bajo el argumento de que les habían quitado un espacio recreativo (EFE, 2022).

En Pachuca/Hidalgo en 2024 «vecinos» protestaron con un bloqueo vial para reiterar su rechazo hacia un albergue migrante, aseveraron no ser racistas, sino querer que se usaran los recursos económicos para algo local (Estefes, 2024). Hasta este momento de la reflexión los discursos han sido sanitarios, sobre el uso de espacios culturales y el aprovechamiento de los recursos locales. Sin embargo, la tensión entre los locales mexicanos y los fuereños externos está marcada por la xenofobia y racismo histórico (Yankelevich, 2015). Para poner un ejemplo: de 2022 a 2024 llegaron más de 70 mil ucranianos a México (González, 2024) y pocas veces se observaron negativas respecto a cómo recibirles en México. La cuestión cuenta con aún más variables que quejas o protestas organizadas por vecinos, es extremo extrapolarlo con otro caso, pero es un ejemplo de cómo se reciben a poblaciones distintas. Otro caso es el de la recepción de refugiados españoles en Morelia y la abierta recepción que tuvieron en diversas esferas sociales, espaciales y políticas.

En Ciudad de México en los meses pasados se protestó con la consigna «no al albergue en la Nueva Santa María» en dónde protestaron vecinos de las colonias Clavería, San Salvador Xochimanca, Obrero Popular, Victoria de las Democracias, Tlatilco, San Pedro Xalpa y Casco de Santo Tomás (Quintero, 2025). En 2024, una «presidenta vecinal» en la Colonia Juárez encabezaba la consigna «la calle no es albergue» para protestar contra la presencia de migrantes en la Plaza Giordano Bruno. En 2023, «vecinos» de la delegación Tláhuac cerraron la puerta de la Unidad Habitacional Villa de los Trabajadores para protestar contra el campamento de migrante en Bosque de Tláhuac. En las últimas semanas, en Peralvillo «vecinos» aledaños, incluso de la Colonia Tepito, se enfrentaron a autoridades de la Ciudad de México, argumentando que colocar un albergue en lo que antes fue la Escuela Libre de Homeopatía aumentaría la inseguridad y la falta de agua. En meses recientes también se pudo presenciar el desalojo por parte de los «vecinos» de la presencia de migrantes en la Plaza de la Soledad y del Caballito en la Colonia de la Merced.

La pregunta es ¿Quiénes son esos «vecinos»? Es prudente preguntarlo no en un sentido de ¿Quiénes son esos sujetos? sino en un sentido de ¿Qué representan y significan estás expresiones? ¿Son un retrato histórico del trato que los mexicanos tienen hacia las personas migrantes? ¿Son ejemplo de la opinión social que se tiene sobre las personas migrantes en este país? De alguna forma ejemplifican y enmarcan: el racismo, la xenofobia y el odio de las personas mexicanas hacia aquellos que vienen de fuera que no son blancos, que no ostenta algún tipo de poder de clase, raza, género y/o espacialidad.

Los «vecinos» mexicanos en contra de albergues y migrantes seguirán apareciendo. Estos son sólo ejemplos, muy generales, del racismo y la xenofobia que ostentamos como personas mexicanas. Se hace presente el modelo Vasconcelista y la política exterior de Iturbide, pero sin un potencial material que pueda concretar es impotencia mexicana.

*Momoxca, internacionalista, escritor y migrantólogo.

Víctor Villarreal Cabello