(Nuestras Raíces)

LA CELEBRACION DE MIKAILHUITL TODOS SANTOS, FIELES DIFUNTOS, EN OCOTEPEC MORELOS

In Mikailhuitl ipan Ocotepec, Morelos

(Segunda parte)

Isidro Rosales Bizarro

 

Se piensa que todas las almas van al cielo, este arte de realizar los “cielos” [para los fieles difuntos] es transmitido de padres a hijos, y es también un distintivo netamente del pueblo.

Hoy en día, desafortunadamente, debido al asentamiento de personas de otras regiones, se han ido agregando nuevos elementos no propios de las ofrendas de Ocotepec, como son las figuras de catrinas, y otros adornos de fantasía.

Es necesario señalar también que los arcos que se ponen en las entradas de los hogares donde esperan la ofrenda nueva, aparecieron hace poco tiempo y han ido ganando terreno como coloquialmente decimos, pues se han adoptado por la mayoría de las personas del pueblo, con respuesta favorable. Recordemos que anteriormente solo se ponía un adorno sencillo en la entrada de las casas como distintivo de la ofrenda nueva, siguiendo con la celebración, que incluye poner la mesa y quemar incienso, para purificar el alma en cuestión. Así, sahumando en todo momento y con todo respeto, se habla frente al altar de la casa donde se encuentra la mesa, simulando el cuerpo del niño o adulto que se le ha puesto ropa, calzado, sombrero gorra o rebozo si era una mujer. Otro elemento muy importante es la representación de la cabeza, que será simulada con la tradicional calaverita de dulce. Hoy en día se ha agregado también la fotografía del finado, algunos enseres que utilizaba, y en el caso de los niños se colocan juguetes, dulces u otras cosas que en vida disfrutaban. Una silla es otro elemento muy importante, pues se cree que al llegar el alma merece descansar del largo viaje.

Al terminar de poner la ofrenda, se hace un “caminito”, que así le llamamos a la linea hecha con los pétalos de la flor tradicional de campo, tegaigiac, aunque hoy en día los pétalos son de tsempoaxochitl. El “caminito” será desde la mesa hasta la calle, pues esta creencia ancestral era utilizada por los pueblos para recibir a alguien especial tendiendo flores en señal de armonía, y eso se hace para esperar a el alma que llega. Con el sahumador en mano, los familiares se dirigen hasta la calle y se le da la bienvenida a la esencia o alma del que esperan, invitándolo a degustar la ofrenda que previamente se le ha preparado.

Es también costumbre y tradición que familiares, compadres, amigos lleven parte de la ofrenda para ofrecerla en señal de amistad, esto tradicionalmente se lleva en un chiquigüite o canasta que será para la mesa del que se espera, como muestra solidaria para los deudos en cuestión. Esta ofrenda la recibe un familiar cercano y al acomodarla, se le habla al adulto o niño finado para que reciba lo que le han llevado con gusto, y le dicen mira te trajo esto tu familiar, compadre o padrino, tío, primo u otro.

Continuará…

“SI NO CONVIVES CON EL SENTIR VIVENCIAL DE UNA COMUNIDAD, NUNCA ENTENDERAS SU CULTURA”

*Cronista, tecutli, guardián de las verdaderas costumbres y tradiciones, del pueblo indígena de Ocotepec Morelos México.

Un par de hombres sentados en una mesa

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Fotografía de la ofrenda dedicada a la madre del cronista y tecuhtli Isidro Rosales, su padre es el que está velando la ofrenda. La fotografía la tomó el fotógrafo Slasay quien también ya falleció. Cortesía del autor

La Jornada Morelos