

Recomendaciones para prevenir la tuberculosis
Miguelina Solís Bazaldúa*
La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa, se contagia de una persona enferma a otra sana por la inhalación de gotas de flügge que se esparcen en el aire, se introducen por la nariz o por la boca y llegan hasta los pulmones dando lugar a un proceso infeccioso. Ataca al estado general y de no tratarse oportuna y eficientemente puede causar la muerte a quien la padece.
Sigue siendo un importante problema de salud pública, a pesar de las acciones específicas de prevención y control. Se estima que una cuarta parte de la población mundial está infectada por el bacilo de la TB, estas personas no están enfermas, ni son contagiosas, sin embargo, por la dinámica y características de la enfermedad existe una asociación con el virus de insuficiencia humana (VIH) y diabetes mellitus (DM), por lo que se debe enfatizar en estos dos padecimientos la búsqueda de la enfermedad ante la sospecha.
Independientemente de no presentar ninguna de las dos enfermedades anteriores, es necesario que toda persona que presenta tos con expectoración o hemoptisis, de dos o más semanas de evolución.
Menores de 15 años que presenten durante dos o más semanas tos con o sin expectoración y por lo menos uno de los siguientes: fiebre vespertina, diaforesis nocturna, detención del crecimiento o baja de peso sin causa aparente, deberán acudir a los módulos PrevenIMSS para que se les realicen baciloscopias en serie de tres.

Dentro de los principales factores de riesgo asociados a la ocurrencia de casos de tuberculosis están:
• Tener contacto estrecho y por tiempo prolongado con un enfermo de tuberculosis.
• Grupos etarios en extremos de la vida.
• Personas con inmunocompromiso, ejemplo: VIH o diabetes.
• Personas bajo tratamiento con medicamentos que impliquen inmunosupresión (quimioterapia).
• Alcoholismo.
• Desnutrición.
• Adicciones.
La migración de la población y el mal apego al tratamiento generarán casos fármacorresistentes.
Todo lo anterior complica el panorama de esta enfermedad y hace necesario fortalecer las acciones para su control, por lo que es necesaria la detección oportuna de los casos sospechosos de tuberculosis e inicio oportuno de tratamiento estrictamente supervisado, lo que significa que el paciente acudirá todos los días a recibir su tratamiento con el personal de enfermería para garantizar su curación y con ello el riesgo de morir.
Se debe dar seguimiento mensual de los casos hasta el término de su tratamiento con toma de baciloscopia de control mensual de forma estricta, así como, el estudio de sus contactos extradomiciliarios y de su entorno familiar, con énfasis a las personas que ha compartido el mismo espacio vital cerrado con el caso inicial durante una o varias noches o durante períodos diurnos frecuentes o prolongados en los tres meses anteriores al inicio del tratamiento actual.
Otra medida de control es iniciar la terapia preventiva (quimioprofilaxis) durante seis meses a los contactos menores de cinco años, con o sin antecedente de vacunación con BCG en quienes se haya descartado la tuberculosis. El tratamiento para los casos confirmados como los preventivos de la TB es una intervención de fácil acceso y gratuito.
Como medidas de prevención se recomienda la vacunación de la población mexicana al nacimiento con la vacuna BCG, en lo posible que las casas estén con una buena ventilación natural y limpias, en particular los cuartos donde el paciente con tuberculosis pasa un tiempo considerable.
Las personas con tos y expectoración y/o baciloscopia positiva, deberán cubrirse la nariz y la boca al toser/estornudar (etiqueta respiratoria) y pasar el menor tiempo posible en sitios de concentración, ya que la tuberculosis pulmonar confirmada por baciloscopia es la fuente de infección más frecuente y constituye el objetivo fundamental de las actividades de detección, diagnóstico y tratamiento, para el control de la enfermedad.
Las personas que corren un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de la TB son especialmente aquellas que tienen un sistema inmunitario debilitado, por lo que se les debe ofrecer un tratamiento preventivo, que no solo servirá para protegerlas de la enfermedad, sino que también reducirá el riesgo de transmisión comunitaria.
*Coordinadora Auxiliar de Vigilancia Epidemiológica OOAD IMSS Morelos.

