Miasis: enfermedad parasitaria causada por el gusano barrenador y sus cuidados esenciales 

Patricia Sánchez Alcalá Díaz 

La miasis es una infestación parasitaria de tejidos vivos en humanos y animales, provocada por larvas de diversas especies de moscas. 

Los recientes brotes de gusano barrenador en el ganado han vuelto a poner en alerta a las autoridades de salud y a la población, ya que, aunque la miasis afecta principalmente a los animales, también puede causar complicaciones serias en la salud de las personas. 

La miasis por gusano barrenador (especie Cochliomyia hominivorax) ocurre cuando las moscas depositan sus huevos en heridas abiertas o en cavidades naturales del cuerpo, como la nariz, boca e incluso los ojos. Una vez que los huevos se convierten en larvas comienzan a alimentarse del tejido vivo, lo que puede provocar lesiones dolorosas y de difícil cicatrización que tardan mucho en curarse. 

Las personas afectadas por miasis suelen presentar síntomas como fiebre, dolor en la zona afectada, enrojecimiento e hinchazón y secreciones con mal olor. A medida que las larvas crecen, pueden causar una sensación de movimiento o cosquilleo bajo la piel mientras se desplazan y se alimentan del tejido. En algunos casos las larvas pueden verse directamente en la herida.  

Si la infección no se trata a tiempo, las larvas pueden penetrar profundamente los tejidos, causando daño a músculos, nervios y órganos vitales cercanos, provocando infecciones graves, destrucción del tejido e incluso puede ocasionar la muerte.  

Además, la presencia de las heridas y la sensación de movimiento de las larvas pueden causar estrés, ansiedad y malestar en las personas afectadas. 

Las personas más propensas a sufrir miasis son quienes tienen heridas abiertas, problemas de higiene o viven en zonas rurales o tropicales, donde la mosca barrenadora es más común. 

También pueden verse afectados los niños pequeños y los adultos mayores, especialmente si están postrados en cama o tienen defensas bajas. La falta de movimiento y el cuidado insuficiente de la piel facilitan que las moscas depositen sus huevos en las heridas, lo que puede causar infecciones más graves si no se atienden a tiempo. 

A pesar de que la miasis puede causar daños graves, es importante saber que existe tratamiento, el cual debe iniciarse lo antes posible para asegurar una recuperación adecuada. Las medidas preventivas son fundamentales para evitar la miasis. Es importante mantener las heridas limpias y cubiertas, revisarlas con frecuencia y cambiar los vendajes regularmente.  

También se debe cuidar la higiene ambiental y personal, lavar la ropa y la ropa de cama, reducir la presencia de moscas y evitar el contacto con animales infestados, usar ropa protectora y repelente de insectos, y además dormir en interiores con mallas en puertas y ventanas para prevenir el contacto con moscas y otras especies.  

Los cuidadores de niños pequeños, adultos mayores o personas con movilidad limitada deben prestar especial atención a la limpieza y protección de la piel, para reducir el riesgo de infestación. Ante la aparición de síntomas sospechosos, se debe acudir inmediatamente al médico y notificar a las autoridades sanitarias. Con hábitos de higiene adecuados y atención médica oportuna, se puede reducir significativamente el riesgo de miasis y sus complicaciones. 

*  Médico Epidemiólogo. – Coordinación de Planeación y Enlace Institucional. OOAD IMSS Morelos. 

La Jornada Morelos