

Día de la Médica y el Médico
Marco Antonio Adair Liña Amador*
El Día de la Médica y el Médico (23 de octubre) es una fecha para honrar a quienes, con ciencia y vocación, han dedicado su vida a cuidar de la salud y el bienestar de la población. Esta conmemoración representa un reconocimiento al trabajo, compromiso y entrega de las y los médicos que diariamente enfrentan retos para proteger la vida de millones de habitantes.
Ser médico va más allá de diagnosticar y prescribir. Significa escuchar con empatía, acompañar en los momentos más difíciles y brindar confianza a cada paciente. Su labor implica ciencia, pero también humanidad; técnica, pero también sensibilidad. Los médicos son pilares del cuidado de la población, pues a través de ellos se hace tangible el derecho a la salud.
En las Unidades de Medicina Familiar (UMF), en los hospitales generales y de especialidad, las y los médicos desempeñan funciones esenciales:
- Prevenir enfermedades mediante la promoción de la salud.
- Detectar oportunamente factores de riesgo y padecimientos.
- Brindar atención integral y continua.
- Apoyar en procesos de rehabilitación y reincorporación a la vida productiva.
- Participar en la educación de nuevos profesionales de la salud.
- Contribuir a la investigación médica que impulsa tratamientos innovadores y mejora la atención sanitaria.
Su importancia no solo se mide en los procedimientos médicos que realizan, sino en el impacto social que generan. Cada vida salvada, cada enfermedad controlada y cada paciente acompañado es un reflejo de su compromiso con la comunidad. Son también guardianes de la salud pública, enfrentando epidemias, emergencias y desafíos que requieren no solo conocimiento, sino también resiliencia, liderazgo y una entrega inquebrantable.

Los médicos son inspiración y ejemplo de dedicación. Su labor diaria enseña paciencia, compasión y respeto por la vida humana. En ellos se encuentra la capacidad de transformar el dolor en esperanza, la enfermedad en oportunidad de cuidado y la vulnerabilidad en confianza. Cada gesto de atención, cada palabra de aliento y cada acto de sacrificio deja una huella profunda en las familias y comunidades que sirven.
Además, cumplen un papel fundamental en la formación de las futuras generaciones de profesionales de la salud, transmitiendo conocimientos, ética y valores que fortalecen el sistema sanitario. Su participación en la investigación y la innovación contribuye a la creación de nuevos tratamientos, medicamentos y estrategias de prevención que benefician a la sociedad en su conjunto.
“Un médico no solo atiende enfermedades, sino que brinda esperanza. Su dedicación fortalece a las familias y construye comunidades más saludables.
*M.E. Marco Antonio Adair Liña Amador. Encargado de la Jefatura de Servicios de Prestaciones Médicas del IMSS Morelos.

