Menores de edad manejando ¿realidad inevitable o peligro evitable?

Erika Conde Valencia*

Ricardo Castrejón Salgado**

Los accidentes en motocicleta son un grave problema de salud pública y de seguridad vial, actualmente los traumatismos atribuidos al tránsito son la principal causa de muerte entre los niños y los jóvenes de 5 a 29. Entre los factores de riesgo más frecuentes se encuentran: el exceso de velocidad, conducir bajo los efectos del alcohol, distracciones durante la conducción, incluyendo el uso del teléfono, falta de visibilidad, poco o nulo cumplimiento de las normas de tránsito, negligencia al conducir, peligros en la carretera (superficies irregulares, baches o grava suelta), entre otros.

Lamentablemente, es común ver en las calles a menores de edad viajando en motocicleta como conductor o como pasajero, muchos de ellos sin equipo de protección, con cascos de protección no certificados o sin la talla adecuada que se ajuste perfectamente a la cabeza, condición que pone en riesgo la vida e incrementa la probabilidad de sufrir lesiones más severas.

Los menores de edad son especialmente vulnerables ante el impacto de un accidente de motocicleta, su cráneo, su cerebro y su cuerpo están en desarrollo, por lo que presentan mayor fragilidad física e incrementa el riesgo de sufrir lesiones graves en caso de un accidente. Es indispensable considerar que carecen de madurez física, cognitiva y emocional para reconocer los riesgos que conlleva el subir a este vehículo que no cuenta con ningún mecanismo de protección más que el uso de casco.

Es alarmante el incremento de pacientes menores de edad que ingresan a los servicios de Urgencias de las unidades hospitalarias por este tipo accidentes, desafortunadamente con consecuencias devastadoras en su salud. Entre las consecuencias físicas más frecuentes están la discapacidad relacionada con el traumatismo en la cabeza, fractura de huesos, amputaciones, entre otros. Las secuelas por este tipo de accidentes son desgarradoras y pueden afectar de manera permanente la calidad de vida del menor, su desarrollo educativo, su bienestar general y su futuro. Recordemos que los menores de edad son responsabilidad de su familia, por lo tanto, debemos evitar que los niños y adolescentes sean transportados como pasajeros en motocicletas sin las medidas de seguridad y exponiéndolos a sufrir lesiones graves y de ser posible, evitarles conducir este tipo de vehículos motorizados.

Por lo que, se hace un llamado especial a los padres, madres o tutores asuman su rol más activo y protejan a sus hijos de este tipo de tragedias. Tener conciencia que transportarlos en motocicleta representa un riesgo más significativo para su seguridad física e incluso emocional por las secuelas graves ante un accidente y permitirles manejar solos este tipo de vehículos ¡No debería ser una opción!

La prevención de accidentes por motocicletas en menores de edad es una responsabilidad compartida, juntos fomentemos una cultura que priorice la vida y la seguridad, solo así podremos salvaguardar su futuro y reducir significativamente la discapacidad e incluso la muerte por este tipo de accidentes.

 

*Mtra. Erika Conde Valencia. Maestra en Salud Pública, Lic. Enfermería y Obstetricia, OOAD Morelos

**Dr. Ricardo Castrejón Salgado. Especialista en Medicina Familiar, Enc. Coordinación Aux. Médica de Investigación, OOAD Morelos

La Jornada Morelos