

Raúl Pineda (1995), apenas en el año 2023 realizó su primera exposición individual de obra gráfica, sin embargo, lleva acumulados varios premios importantes ganados con óleos, mezzotintas, carboncillos, en certámenes de pintura y dibujo, dentro y fuera de México. Su sencillez asombra, tanto como sus obras hiperrealistas, al grado que es común que quienes las observan quieran acercar sus dedos para corroborar que no estén ante una foto de cuantioso pixelaje.
Su vista aguda va a la par de su maestría al dibujar, pintar, colorear, sombrear, generando pieles y sudores capilares desde los que manan impresiones impactantes sobre sus observadores, obligados a detenerse ante sus obras. Los temas que ha estado abordando por varios años, de carácter violento, con crudeza incluida, son signos y representaciones de nuestros tiempos de barbarie, lo que más de un artista se resiste a tratar, pues hace falta disposición de ánimo, fuerza, para detenerse ante tanta crueldad de nuestros días, a manos de mafias, bandas, criminales expertos en necrofilias. Se ha ocupado de asesinatos, ahogamientos mediante bolsas de polietileno, ejecuciones extrajudiciales, y más, lo que más de una persona rehuye a mirar en las galerías en que ha expuesto.
Él se la juega con su obra, a riesgo de no venderla, de no conseguir recursos para seguir su producción: su compromiso social de denuncia lo tiene empeñado en dar testimonio de hechos cercanos, cotidianos, que sellan nuestro andar inhumano, posibles no sólo por el crimen organizado, sino por las complicidades de autoridades de dentro y fuera del país, incluidos órganos de seguridad a los que pagamos del erario. Sus obras lo gritan, incomodan, no dejan en paz, golpean los silencios.
Hace cerca de cinco años, cuando tuvimos noticia de su primera exposición colectiva al sur de Morelos, impresionados por sus obras, exhibimos en la portada del grupo Artes por todas partes de Morelos, una pieza de su factura, con temática violenta. Varios miembros del grupo se mostraron inconformes por la crudeza, otros comentaron la necesidad de dar tratamiento a esa lacerante verdad local y nacional, del debate tuvo varias participaciones encontradas. No fue indiferente para los usuarios de tal espacio. Cinco años después, con la obra que acompaña a este texto, Raúl ha ganado una bienal virtual convocada por la Galería Goya, en la que participaron 882 artistas de tres continentes, habiendo sido seleccionadas 50 obras para ser exhibidas en la galería virtual respectiva.
Raúl lleva ganados varios premios, en Canadá, en China, antes en San Cristóbal de las Casas, en Oaxaca (Bienal nacional Shinzaburo Takeda), San Carlos CDMX (Bienal Rodin de dibujo) y diez más, siendo niño y adolescente. Junto con sus participaciones, enseña a otros su maestría, en talleres y cursos de mezzotinta y grabado, pintura, organizando con otras actividades para dar relevancia a las artes gráficas.
Aquí nos toca tanto agradecer que aborde desde sus artes los temas de violencia penosamente propios de nuestros días, y en especial hacerlo con tanto empeño y cuidado, con exigencias constantes, que lo tienen ya en la palestra internacional de pintores y grabadores, a sus treinta años. Visitemos sus redes sociales, apoyemos sus causas, dotémoslo de condiciones para seguir produciendo, es parte de nuestro compromiso social, también.


Imagen cortesía del autor

