

Apenas empezó a oscurecerse, gente sin escrúpulos (me resisto a llamarles hienas o buitres para no ofender a tales animales) empezó a robar el escaso patrimonio salvado de entre las ruinas: tanques de gas, aparatos electrónicos, bicicletas, en fin, todo lo que se pudiera.
Hubo casos en que de la rapiña se tomó nota diecisiete meses después; como sucedió con el valioso retrato al óleo de Benito Juárez autoría de Vlady (famoso artista ruso) y que el gobernador Jorge Carrillo Olea había donado al ayuntamiento de Jojutla en mayo de 1998.
—¿En el sismo del 2017 tú trabajabas en el Ayuntamiento? —pregunté a funcionario.
—Sí —me respondió.
—¿Recuerdas que colgaba de la pared el cuadro de Benito Juárez?
—Claro que lo recuerdo. En el momento del sismo todos salimos corriendo y yo, antes de bajar la escalera miré hacia atrás, todo fue en fracción de segundos, pero sí, recuerdo que el cuadro por el que preguntas no se había caído, ahí quedó colgado.

En febrero de 2019, ya nombrado cronista municipal, lo primero que hice fue buscar el valioso óleo y nadie, absolutamente nadie, me dio razón de él.
¿Quién lo hurtó? Nadie sabe.
Apenas llegar a mi nuevo trabajo pedí a Cristian Román Pérez (operativo del fondo reservado, quien sistematiza las investigaciones y búsquedas cronológicas, temáticas, la secuencia temporal, captura imágenes y recopila información) orientara la búsqueda en la hemeroteca y con su ayuda, tras dos días de rastreo, se localizó la noticia de cuando ese cuadro fue donado por la familia Carrillo Enríquez.
O sea, los archivos, las hemerotecas son de utilidad.
Quien o quienes lo hayan robado ojalá aleguen que lo pusieron bajo resguardo y se atrevan a devolverlo. Que así sea.

Fotografía digital de la página del periódico El Sol de Cuernavaca del domingo 17 de mayo de 1998 y que forma parte del acervo hemerográfico del IEDM.

