Derechos indígenas en 2025.

 

Un año que se va cargado de enseñanzas y aprendizajes sobre los derechos indígenas, para valorar los procesos de participación social comunitaria y sobre todo, compartir la alegría de la lucha por hacer realidad los sueños por los que generaciones enteras han dado su vida misma.

En Morelos 2025, los derechos indígenas se centran en el reconocimiento de la libre determinación, autonomía, sistemas normativos propios y protección cultural, impulsados por la Unión de Municipios y Comunidades Indígenas y Afro Morelenses, que ha realizado 18 asambleas en poco más de un año, contando con el apoyo de la UAEM a través de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales así como de la Asociación Sumando Derechos Restando Desigualdades, la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos y el INAH.

Se han realizado cursos y talleres sobre derechos indígenas en la UAEM y en las comunidades indígenas de Morelos, sobre todo en Alpuyeca, donde se mantiene la organización y movilización para exigir que el Congreso del Estado de Morelos legisle la creación del Municipio Indígena de Alpuyeca.

Se realizó el Primer Congreso Internacional de Derechos Indígenas en la UAEM con la participación de especialistas del derecho, personas defensoras de derechos humanos y pueblos indígenas.

Uno de los puntos centrales del congreso giró en torno a la autonomía de los pueblos y comunidades indígenas. Se estableció que una verdadera autonomía pasa por el respeto a las formas internas de organización para resolver sus problemas internos con base en sus sistemas normativos indígenas. 

Se dijo que autonomía implica autonomía jurisdiccional, es decir, autonomía para decidir conforme a los usos, prácticas, principios, costumbres y valores comunitarios la mayor cantidad de problemas internos que surgen dentro de la comunidad; que el Estado debe mantener una sana y prudente distancia sin interferir en esas decisiones.

Que el reconocimiento expreso del pluralismo jurídico en la Constitución Federal es indispensable para que no exista duda de que este fenómeno es una realidad en nuestro país. El Estado debe apoyar esta jurisdicción tanto en su desarrollo como en la ejecución de sus resoluciones, cuando fuera el caso.

Y también que es necesario impulsar la creación de municipios indígenas y fortalecer los municipios autónomos ya existentes, como formas alternas de administrar la justicia en el país; con una estructura y funcionamiento distinto al tradicional.

Asimismo, el Primer Congreso Internacional de Derechos Indígenas, con el tema de Justicia como motor central, nos dejó como conclusiones el buscar las alianzas con Universidades, Organizaciones de la Sociedad Civil y con las mismas comunidades indígenas para enfrentar los retos que nos conllevan los Crímenes de Lesa Humanidad como las Desapariciones Forzadas, Ejecuciones Extrajudiciales y los Feminicidios, pues estos delitos son desafíos para la Justicia Indígena dentro del marco Nacional.

El hecho de que presida la SCJN un hermano indígena mixteco, Hugo Aguilar, abre la posibilidad de que las puertas de la justicia se abran para los pueblos indígenas, como lo expresó en la reunión que tuvimos en sus oficinas con una delegación de Alpuyeca, Temoac, Tetelpa, Temimilcingo y otras comunidades de Morelos.

Y durante la XVIII Asamblea de la Unión de Municipios y Comunidades Indígenas y Afromorelenses, realizada en el Museo Regional de los Pueblos de Morelos el día 28 de noviembre del 2025, se hizo la Presentación y entrega de ejemplares del libro «Defensoras Somos Todas», elaborado por la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos A.C.

Este es un Diagnóstico que forma parte de la segunda etapa de un Modelo de Atención a la Violencia Contra las Mujeres Defensoras de Derechos Humanos en la República Mexicana en el ámbito de su activismo social.

La investigación permite acercarse a la violencia de las Defensoras de Derechos Humanos, caracterizarla, donde se describe las Organizaciones donde trabajan, los puestos que ocupaban y el tipo de trabajo que realizan, su edad, los temas que documentan, trabajaban o difundían cuando fueron violentadas. Es evidente que ninguno de estos hechos es aislado.

Hacer visible la situación que vivimos las Defensoras de Derechos Humanos en México, es una de las conclusiones del espacio de diálogos entre Defensoras y mujeres de todas las edades y de los diversos contextos socioculturales, donde se compartieron experiencias entre ellas y con feministas reconocidas en la República Mexicana. El objetivo es visibilizar, promover y difundir la labor de las Defensoras de Derechos Humanos en México, qué es lo que defienden y cómo lo hacen, así como documentar y difundir la memoria en torno a los diferentes tipos y modalidades de violencia que han sufrido, generando estrategias de defensa y denuncia.

​Por todo ello, impulsamos la Campaña “Defensoras Somos Todas”, para difundir la labor de las Defensoras de Derechos Humanos, qué es lo que defienden y cómo lo hacen, como ejemplo de principios fundamentales de Solidaridad, Respeto, Libertad, Justicia, Equidad, Honestidad, entre otros.

Las mujeres defensoras de México confiamos en nosotras, en nuestras capacidades, en nuestras propias estrategias y mecanismos de protección. Esa es nuestra gran apuesta.

Al Estado mexicano le demandamos que cumpla con su deber de garantizar nuestro derecho en condiciones de igualdad, seguridad y dignidad. Mejor dicho, le exigimos que deje de violentarnos.

Los libros de «Defensoras Somos Todas», son una herramienta para que las mujeres indígenas la utilicen para hacer valer sus derechos colectivos, como ya lo hacen a través de fortalecer la Unión de Municipios y Comunidades Indígenas y Afromorelenses.

Éste 2025 nos trajo mucho trabajo organizado, sueños cumplidos y grandes esperanzas de un futuro distinto, más humano y justo.

* Defensoras de Derechos Humanos

Foto: Cortesía de las autoras

Juliana García Quintanilla y Paloma Estrada Muñoz