

Mujer raíz de nuestra historia, fuerza de nuestro futuro
Juliana García Quintanilla y Paloma Estrada Muñoz (*)
Compartir aspiraciones y sueños de transformar la realidad con mujeres que han trabajado durante décadas para hacer valer los derechos en la práctica, ha sido motivo de alegría en esta conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, en este año declarado como el de las Mujeres Indígenas.
Éste 10 de marzo del 2025, se realizó la entrega de reconocimientos a mujeres indígenas, a mujeres que han hecho Historia, por parte de la Barra de Abogados del Estado de Morelos y de la Unión de Municipios y Comunidades Indígenas y Afro Morelenses en el Auditorio del Municipio Indígena de Alpuyeca.
«Hoy, aquí, no daremos regalos, pero ofrecemos un corazón sincero, una palabra sin tregua, un caminar ligero y una mañana para el recuerdo…»
Así inicio el evento, que rememora la lucha de las mujeres por alcanzar sus derechos laborales, y de justicia, porque históricamente hemos sido tratadas con desigualdad.

Las mujeres tenemos derecho a ser tratadas siempre con dignidad, tenemos derecho a participar, a hablar, a dar nuestra opinión sin ser tratadas con menosprecio, y lo que es un grito mundial, tenemos derecho a vivir en paz y sin violencia.
Este año ha sido declarado como el año de la mujer indígena, de nuestras ancestras, pero también de las mujeres indígenas de hoy.
Nos ayuda a colocarnos a las mujeres, como protagonistas de un pasado que nos había sido negado.
Implica iniciar un cambio de consciencia, en el que nos sentimos orgullosas de nuestro protagonismo y no silenciadas por la omisión y sumisión que han caracterizado la historia de las mujeres.
Es una responsabilidad ética replantearnos el pasado para transformar las injusticias del presente. Sólo así podremos eliminar el racismo y el clasismo que se viven actualmente.
¡Ni un feminicidio más, ni un golpe más, ni un trato ni una palabra violenta más contra las mujeres!
Las mujeres tenemos derecho a una vida libre, a una vida plena.
Tenemos derecho a soñar.
«Y vaya un minuto de silencio para conmemorar a las trabajadoras de Nueva York victimadas por defender sus derechos…
Pero vaya también un minuto de aplausos a las mujeres que hoy están cambiando la historia para tener una vida mejor, una vida libre de violencia…»
Y así, después, el nudo en la garganta se transformó en aplausos y en gritos de Vivan Las Mujeres, Vivan las Mujeres Indígenas, Vivan las Mujeres Todas.
¡Porque no olvidamos! Porque hoy se rompen los mitos de que las mujeres no podemos trabajar juntas. Ahí se dijo claro y se dijo fuerte. La unión hace la fuerza.
Como también ahí lo señaló Jorge Luis García Quiroz, Delegado de la Zona Sur de la Barra de Abogados del Estado de Morelos:
«Hoy no estamos aquí para hablar solamente de las mujeres del pasado, de aquellas que lucharon para que se reconocieran los derechos que hoy existen. Hoy no. Este día es para ustedes, para las mujeres del presente, para las que todos los días se levantan antes que el sol y terminan su jornada cuando la noche ya ha caído.
Este día es para las mujeres mexicanas que se parten en dos, en tres, en las veces que sea necesario para cumplir con todas sus responsabilidades. Para la mujer que es profesionista, pero también es madre.
Este día es para las mujeres indígenas, que han sostenido con sus manos la herencia de nuestros pueblos, que han resistido con dignidad y que siguen transmitiendo la fuerza de nuestras raíces. Para las que han sido guardianas de la tierra, de la lengua, de la cultura y de la historia. Para las que han caminado con el viento en contra, pero jamás han dejado de avanzar. Hoy reconocemos a esas mujeres que, aunque no tienen títulos ni diplomas colgados en la pared, nos dieron la mejor educación: la educación del amor, del esfuerzo, del sacrificio, del trabajo honesto.
Este día es para las mujeres que no tienen descanso. Para todas aquellas que han hecho de su vida un acto de entrega absoluta.
Hoy, más que celebrar, agradecemos y reconocemos. Por cada comunidad que resiste, hay mujeres que luchan día a día para que no se pierdan la identidad y la dignidad.
Mujeres de Morelos, mujeres de nuestra tierra: este día es suyo. No por lo que han luchado en el pasado, sino por lo que luchan todos los días. Porque el esfuerzo de ustedes no es historia, es presente. Y porque este país y esta sociedad no podrían sostenerse sin su amor, sin su trabajo y sin su fuerza.
Hoy, su servidor y la barra de abogados les decimos gracias. Hoy, les decimos que su lucha importa. Hoy, les decimos que son el corazón de Morelos.»
Con la presencia de Efraín de la Luz, Vicepresidente de la Barra de Abogados del Estado de Morelos, de una representación del IDEFON, del INPI y del Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética, de la Directora de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Gloria Vergara, y del Diputado Federal Juan Ángel Flores, de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos A.C. y del Consejo del Municipio Indígena de Alpuyeca, se entregaron los reconocimientos a las siguientes mujeres:
Gloria Rosario Vergara Salinas, directora de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UAEM; Beatriz Monrroy López, profesora investigadora de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UAEM; Gloriela Betzabe Octaviano Rolón, del municipio indígena de Coatetelco, y Norma Sánchez, de la comunidad indígena de Tetelpa, integrantes del Grupo de Análisis Permanente de la Unión de Municipios y Comunidades Indígenas y Afro Morelenses; Angelina Albarrán, periodista destacada del estado de Morelos; Griselda Contreras Hernández, mujer, madre, esposa y gestora comunitaria.
Agradecemos sinceramente los reconocimientos que recibimos las autoras de este artículo, que nos fortalece para seguir trabajando en favor de los Derechos Humanos de las Mujeres Indígenas y de las Mujeres Todas.
*Defensoras de derechos humanos


