La huelga en Monte de Piedad y la solidaridad de la clase trabajadora

 

La huelga es el arma de lucha de la clase trabajadora contra la explotación patronal y la solidaridad es la conciencia organizada para enfrentar las políticas capitalistas que violan los derechos laborales.

No es fácil mantener un movimiento de huelga porque implica sacrificios importantes para llevar a cabo las guardias fuera de los edificios y sobre todo soportar los ataques de todo tipo que realizan quienes quieren mantener sus privilegios por encima de los derechos humanos.

Desde el 30 de septiembre del presente año, por decisión del congreso nacional del Sindicato de Monte de Piedad, integrado por delegados de los 302 Centros de Trabajo en el país, se inició un movimiento de huelga como última alternativa para responder a una política de constante violación y opresión por parte de la administración del Monte de Piedad.

Se intentó, por todas las vías, evitar un conflicto de esta naturaleza, conscientes de la afectación a la comunidad, pero las razones por las cuales se acudió a esta medida extrema son las siguientes:

Desde hace varios años, los responsables de la administración de personal se dieron a la tarea de cancelar derechos laborales mediante una política de acoso constante a las trabajadoras y trabajadores, obligándolos a laborar jornadas extenuantes, privándolos de derechos tan elementales como la media hora de comida establecida en la Ley. Ello en contraste con los gigantescos salarios que se auto otorgan los empleados de confianza y directivos de la Institución, generando un gasto inmenso que debe ser conocido por la opinión pública, tomando en cuenta que se trata de una Institución de Asistencia Privada que recibe un subsidio vía exención fiscal del orden del 40% de sus ingresos.

Hace tres años, plantearon ante el Tribunal Laboral un conflicto colectivo solicitando el despido de todos los trabajadores, alegando incosteabilidad a pesar de que era evidente que el Monte gozaba de salud económica, misma que se ha incrementado con la cotización del oro.

La Institución, desconociendo el Contrato Colectivo, también impulsó la formación de un Sindicato Blanco otorgándole toda clase de ventajas para generar división interna.

Ante la obligación impuesta por la Ley en su nueva reforma de consultar a los trabajadores de todo el país sobre la aceptación de sus Contratos Colectivos, nuevamente la institución buscó promover el No para que se quedaran sin protección alguna.

En los años 2021, 2022 y 2023, la Institución se negó a otorgar incremento salarial alguno, situación que provocó que los tabuladores se fueran a la baja de tal manera que hoy, el promedio salarial es de alrededor de 2 salarios mínimos y existen muchas categorías cercanas al salario mínimo general incluyendo todas las Zonas Fronterizas.

En 2023 hubo una dolorosa reducción de personal, una ampliación de la jornada de trabajo y la reducción de prestaciones, entre otras concesiones. Se pensaba que, con este convenio, se transitaría a un escenario de paz y entendimiento. Sin embargo, en su política de buscar la destrucción del sindicato, se llevó a cabo una violación integral del Contrato Colectivo, negando las prestaciones colectivas, negándose también el pago de la media hora para la comida que tiene la obligación de cubrir y llevando a cabo una promoción escalafonaria unilateral, excluyendo la participación de los trabajadores en el proceso, tal y como lo señala el Contrato Colectivo y los mecanismos bilaterales como en cualquier centro de trabajo, para procesar los ascensos escalafonarios. Es importante subrayar la falsedad con la que se conduce la administración.

Nuevamente en días pasados, presentaron otra demanda colectiva solicitando la cancelación parcial del Contrato Colectivo y algunas de las cláusulas que formaron parte del convenio del 2023.

Los trabajadores de Monte de Piedad han dado testimonio durante muchos años de su entrega y disposición para laborar con responsabilidad en una Institución con fines sociales; sin embargo, no han encontrado otro camino posible para hacer respetar sus derechos más elementales y su dignidad. Por ello, la toma de decisiones democráticas del gremio y la solidaridad son los mejores aliados en este conflicto.

El 13 de noviembre de 2025 a más de 40 días de haber estallado la huelga, las trabajadoras y trabajadores sindicalizados del Nacional Monte de Piedad, están convencidos que esta lucha será histórica y en favor de más de 1 millón de personas que acuden a esta Institución creada para fines altruistas al Pueblo de México.

Ante esta situación las organizaciones fraternas que conforman el Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética y los Derechos de las y los Trabajadores han expresado su solidaridad con la sección 31 de Cuautla y Cuernavaca, donde se cuenta con tres centros de trabajo, con una plantilla de 21 trabajadores de base de los cuales 12 son sindicalizados, siendo la sucursal ubicada en el Centro de Cuernavaca sede de acopio de víveres o lonas de apoyo en favor de la organización y en defensa del Contrato Colectivo de Trabajo.

La votación de legalidad de Huelga se realizará los días 13, 14 y 15 de noviembre del presente año, cuando los trabajadores del Nacional Monte de Piedad acudirán a emitir su voto por la legalidad de la huelga al Tercer Tribunal Laboral con sede en Cuernavaca.

Exigimos respeto a los derechos laborales y sindicales. Ninguna lucha aislada más en Morelos y en el país, hoy es necesario unir las fuerzas del pueblo y la clase trabajadora de la ciudad y del campo, tal como lo sostuvo nuestro histórico líder indígena morelense Emiliano Zapata.

¡Viva la huelga de los compañeros y compañeras del Sindicato de Monte de Piedad!

*Defensores de Derechos Humanos.

José Martínez Cruz y Marco Aurelio Palma Apodaca