

“Hagamos del cáncer de mama una enfermedad del pasado” FUCAM A.C.
Hoy conmemoramos el “Día Mundial de la Lucha Contra el Cáncer de Mama”, según decreto de la Organización de las Naciones Unidas a través de la Organización Mundial de la Salud en 1988. Los Estados Unidos de América habían promovido la iniciativa de concientizar sobre el mal cuando lanzaron la campaña del Mes Rosa, en octubre del año 1985. En el otoño de cada año desde entonces se destinan las cuatro semanas del mes a recordar por todos los medios posibles que socialmente tenemos un compromiso, una batalla que debemos enfrentar a diario todo el año. Ahí le van unos datos negros: cada año se detectan 14 mil nuevos casos; es la primera causa de muerte tumoral en todo el mundo; es curable si se detecta oportunamente pero sólo el 10 % lo hace en tiempo; el 40% de los casos ocurre en poblaciones femeninas de muy baja o nula condición escolar y económica. Ahora unos datos color de rosa : la mayor arma en esta guerra es la exploración temprana; a partir de los 20 años se deben autoexplorar; a los 25 es pertinente la exploración clínica y a los 40 deben hacerse mastografías regulares cada dos años. Existen esfuerzos públicos y colectivos como FUCAM que cumple sus 25 años.
Para eso son las campañas que hoy se desarrollan en todo el mundo. Si usted ve que los jugadores de la NFL portan zapatos rosas; en los partidos del futbol soccer en todas las ligas de FIFA los números de las camisetas de los futbolistas y sus balones también son rosas; o bien que en muchas ciudades del mundo se iluminan monumentos y edificios icónicos por la noche con ese tono para recordarle a usted y a mí que estamos en el Mes Rosa. El tema nos obliga a reflexionar y a hacer lo que se pueda por ayudarles a las pacientes a ganar su batalla personal e íntima pero no por ello menos colectiva.
En la Ciudad Universitaria de la UNAM las tribunas del Estadio Olímpico Universitario se visten literalmente de rosa gracias al patrocinador Suzuki que regala playeras de muy buena calidad para que las tribunas se vuelvan de ese color y que en las transmisiones de la televisión prevalezca el “pinky” y haga preguntarse a miles de televidentes “¿qué festejan?” se cuestionan. En realidad conmemoran, hacen memoria: la lucha contra el cáncer de mama está aquí. Muchos noticieros presentan animaciones virtuales o a sus presentadoras y conductores portando pañoletas y corbatas del mexicano color rosado.
Existen cientos de esfuerzos más que ejemplares sobre el tema. Mencionaré sólo uno de ellos: Hace exactamente 25 años el doctor Fernando Guisa Hoheinstein fundó la asociación civil Fundación de Cáncer de Mama FUCAM, para organizar las tareas de esa guerra de manera más efectiva y e integral. Es sin duda uno de los esfuerzos mejor logrados y generosos de las diversas asociaciones y fundaciones que colaboran con el sector salud (IMSS, ISSSTE y Secretaria de Salud) para enfrentar una tarea prácticamente imposible de cumplir sin esa ayuda privada y desinteresada.
FUCAM cumple 25 años y su fundador cumplió felices 87 enfrentando con sabiduría y bondad el gran reto de salud pública. Son muchos meses y largos años de asistir de manera gratuita a las pacientes que han sido diagnosticadas con el mal mamario. Por miles se cuentan los casos de detección temprana y de cirugías pertinentes que de no proporcionarlas esa fundación no existirían muchas de esas esperanzas de mejoría en la salud de decenas de miles de mexicanas.

Muchos son los convenios y acuerdos de patrocinios y donativos de servicios que la fundación ha logrado: tiendas comerciales, armadoras de vehículos, asociaciones médicas y universitarias así como grandes y poderosas empresas han decidido acompañar a FUCAM en el frente de batalla. Ejemplares acuerdos con instituciones médicas y universitarias también contribuyen a formar profesionales de la medicina que acompañan con servicios de alta calidad para atender el terrible mal.
Las pacientes del cáncer de mama son más que agradecidas por la atención que reciben. He visto filas enormes de mujeres en espera de consulta y de análisis. Con entereza y paciencia se arman para soportar esas largas horas seguras que serán bien atendidas. Tengo testimonio cercano de la buena atención -la mejor posible- en las clínicas públicas que atienden el tema del cáncer de mama. Pregunto a veces a mi hermana y mi sobrina ¿cómo les fue? La respuesta es siempre “bien, un poco tardado pero bien”, me dicen. Ellas siguen escrupulosamente las indicaciones médicas y han ido salvando paso a paso su padecimiento. Están más que agradecidas como lo están las miles de mujeres que sin que tengamos servicios de primer mundo como mucho se mentía -que bueno que ya no lo hacen- las pacientes son más que agradecidas por la atención que de ninguna manera es una dádiva sino un derecho pleno.
Las pacientes son generosas en la espera, agradecidas en la atención y solidarias con sus compañeras de consulta que no dudan en dejar adelantarse a quienes muestran mayor debilidad en los pasillos de esas clínicas. Sororidad genuina.
Los servicios de las asociaciones privadas dedicadas a colaborar en esta tarea también reciben gratitud. FUCAM tiene una galería de fotografías de pacientes que le llamaría más que la galería de muchas tragedias sería una Galería de la alegría de cientos de mujeres, ¡que digo cientos, miles de pacientes! muchas de ellas ya remisas que sonríen para la foto acompañadas de enfermeras, cirujanas, doctores y demás personal de la fundación cuya entrega y convicción se mira desde lejos. No pocas pacientes exitosas se integran en calidad de voluntarias a esta tarea social con agradecimiento pleno y dispuestas a hacerlo con mucho cariño.
Son sonrisas de sus pacientes que han sido localizadas en una especie de “pesquisa” que van a por ellas -como se dice en Castilla-para que detecten a tiempo aunque se encuentren en lugares muy retirados o en colonias de muy, muy baja condición económica. Cuentan para ello con acuerdos con el Grupo México o los autobuses ADO que les permiten llegar a comunidades distantes y por qué no decirlo olvidadas. La automotriz Mitsubishi forma parte del acuerdo de tracción de la asociación civil.
El aplauso es para los ejércitos de especialistas, médicos rurales, cirujanos, enfermeras y enfermeros que año con año cada día se esfuerzan en combatir el mal. En ese combate no siempre se gana pero si tenemos más conciencia del tema más haremos por acompañar a quienes tienen ese diagnóstico. Para eso se “inventó” el Mes Rosa.
FUCAM es una asociación civil asentada en la ciudad de México gracias al préstamo de un inmueble por los rumbos de Tlalpan en el sur de la Ciudad de México. Sólo tres estados cuentan con servicios locales: Oaxaca, Morelos y recientemente Chiapas. Los lectores de la Jornada Morelos podrán localizar en el número 23 de la Avenida Tecnológico en Xochitepec las instalaciones de FUCAM. Por cierto estas instalaciones reciben regularmente a pacientes de Puebla y Guerrero estados vecinos a Morelos que aun no cuentan con instalaciones en su territorio.
La numeralia de este organismo es impresionante : Su informe 2024 revela que se han atendido cerca de 75 mil consultas; 26 mil ultrasonidos; 2 mil 200 cirugías; 4 500 quimioterapias en 500 pacientes y diez mil radioterapias en 800 mujeres. Se han detectado 1500 casos nuevos que atender. Lograron hacer todo esto con donativos y aportaciones en especie con sólo 341 millones de pesos de los 346 que recibieron y cuya diferencia de 15 millones debe enfrentar el crecimiento constante de la enfermedad que cada año incrementa el volumen de atención. Todo bajo la mas rigurosa transparencia y responsabilidad.
La fundación tiene convenios comerciales para distribuir productos en su Tienda Rosa y sus diferentes programas como el de Subway que apoya el “Revísate las cookies” o “Ayudar es delicioso” en su distribuidora de pan cuyo ingrediente secreto se llama amor. Cientos de empresas de servicios y alimentos aportan recursos derivados de sus consumos especialmente en el Mes Rosa y que ayudan directamente a las pacientes de FUCAM. Este fin de semana escuché campañas de radio firmadas por el Grupo Comercial Mexicana también socio en el tema de esta lucha contra el cáncer mamario. ¡Bien, muy bien!
Felicidades a todos los integrantes de la Fundación de Cáncer de Mama y el más amplio reconocimiento al doctor Fernando Guisa Hoheinstein y su familia cuya tarea estos 25 años les debe llenar de orgullo: haber salvado tantas vidas y en el peor de los casos haber asistido dignamente a quienes no lo lograron. El recuerdo para esas guerreras que perdieron la batalla y la invitación a todos para que hagamos del Mes Rosa un mes de reflexión y compromiso. “Cambiemos historias tejiendo lazos” dice FUCAM en su emblema del 25 aniversario. No, no las deje solas, acoto yo.
*Director General de Factor D Consultores

