Hacer visible lo invisible: por qué urge un laboratorio territorial de la ESSP1

“Si el Nodess es la red que enlaza y anima, el Laboratorio territorial sería el dispositivo que observa, visibiliza y sistematiza. No es “más de lo mismo”: es pasar de la suma de experiencias dispersas a un sistema de conocimiento sobre la ESSP en el territorio.” 

En varias ocasiones hemos abordado en esta columna el tema de los Nodess en México, y con especial interés el de Morelos Solidario y Cooperativo. Sin embargo, vale la pena volver sobre ello ahora que buscamos darle forma a un Laboratorio territorial. 

Como se ha mencionado en trabajos de mis colegas, se trata de una red compuesta por organizaciones sociales, universidades y gobierno, impulsada en el marco de un programa de política pública de la Secretaría de Bienestar. Estas redes funcionan, sobre todo, como catalizadores de ideas y acciones en el territorio. 

En términos generales se orientan a trabajar cuestiones de economía social, solidaria y popular (ESSP): su análisis, difusión e implementación de experiencias de las más variadas índoles. Su misión central es tender puentes entre las comunidades locales, la comunidad académica, la administración pública y la pluralidad de entidades que conforman ese ecosistema de ESSP. 

En ese marco, el Nodess opera como grupo o red que realiza formación y capacitación, asesoría, investigación, fortalecimiento de organizaciones, animación del territorio, generando información, incidiendo en políticas públicas y promoviendo buenas prácticas. Busca abrir el debate social, político, cultural, ambiental y económico, no sólo en el estado de Morelos sino en todos aquellos donde ya existen Nodess. 

No se trata de un bloque homogéneo. Cada Nodess se diferencia según los intereses de los actores que lo integran, la naturaleza que adoptan, los financiamientos que reciben —recordemos que la red en sí misma no es una entidad jurídica— y los niveles de sustentabilidad que alcanzan son diversos.  

Las propias formas jurídicas son diversas: las organizaciones del sector social de la economía responden a distintas figuras legales; las universidades se rigen por sus estatutos y reglamentos; los órganos de la administración pública por sus propias normas. Este mosaico es una riqueza, pero también una fuente de dispersión. 

¿Por qué un Laboratorio territorial de la ESSP? 

A las actividades que ya realizamos como Nodess consideramos necesario sumar un dispositivo que identifique con mayor precisión qué problemas acucian hoy al territorio y, sobre todo, para quién y para qué serviría la información que se genere. 

La ESSP en Morelos (y en el país) está fragmentada y subregistrada: cooperativas, colectivos, unidades familiares, redes de trueque, proyectos comunitarios, entre otros, no aparecen adecuadamente en las estadísticas oficiales ni en los catastros productivos. Las prácticas que impulsamos en los territorios también carecen de visibilidad. 

Esta falta de información provoca: baja visibilidad política y social de estos actores; dificultad para dimensionar su aporte económico, social, ambiental y territorial; imposibilidad de coproducir políticas públicas específicas y evaluar su impacto real. 

Sin un sistema que observe, visibilice registre y analice de forma sistemática a los actores de la ESSP y sus prácticas, su contribución permanece invisibilizada y subvalorada. Esta opacidad reproduce su exclusión de programas de apoyo, financiamiento y de la propia planificación territorial. 

Un Laboratorio territorial de la ESSP no sería, entonces, un simple añadido tecnocrático, ni una oficina más. Sería el espacio desde el cual poner en común, ordenar y hacer legible lo que hoy existe de manera dispersa en el territorio. Un lugar para producir conocimiento situado —estadístico, cualitativo, cartográfico, organizativo— al servicio de las propias organizaciones, de las comunidades y de las políticas públicas. 

*Miembro del Nodess Morelos Solidario y Cooperativo. mochiprudencio@gmail.com 

Prudenzio Mochi Alemán