La propuesta de otra economía en las enseñanzas del Papa Francisco

(Segunda parte)

Marco Antonio Román Sotelo*

Siguiendo con nuestra columna de la semana pasada destacamos que en este contexto el Papa Francisco criticó frecuentemente la lógica del descarte, pues señaló que el sistema económico actual genera una “cultura del descarte,” en la que tanto personas como la naturaleza son consideradas desechables si no son útiles al mercado. Esta lógica lleva a excluir a los pobres y explotar los recursos naturales sin medida. “Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla”.

Francisco fue pionero en muchos sentidos. El primero en ser elegido Papa con su predecesor aún vivo, el primero en no residir en el Palacio Apostólico, el primero en muchas reformas internas. Siempre mostró una visión cercana a la realidad, como su cuestionamiento al modelo extractivista y consumista, donde se recuerda su discurso en la Organización de la Naciones Unidas (ONU) 2015: “Este sistema económico es insostenible. No podemos pretender que el orden actual sea “racional” y que se defienda por sí solo. Hay que cambiar el modelo de desarrollo.”

Criticó el modelo señalando cómo este transforma los bienes naturales en capital a través de una tendencia desenfrenada que destruye ecosistemas y comunidades. Esta tendencia conduce, dijo, a un consumismo desbordado, a la indiferencia y al despilfarro, tanto de recursos como de vidas humanas. Llamó enérgicamente a una “conversión” de hábitos: adoptar prácticas de consumo conscientes y responsables.

Otros avances significativos de su pontificado proyectan la inclusión de mujeres y laicos en posiciones clave de la Curia, la abolición del secreto pontificio en casos de abuso sexual y la eliminación de la pena de muerte del Catecismo.

Desde esta apertura, su crítica al capitalismo —particularmente en su versión financiarizada— fue una de las más coherentes y éticamente fundamentadas de cualquier líder religioso contemporáneo. No fue una crítica ideológica en el sentido tradicional, sino profundamente ética, ecológica y humanista. Denunció un modelo económico que descarta a millones y genera desigualdad estructural. “Esta economía mata”, advirtió. Y fue claro: “El dinero debe servir, no gobernar.”

El Papa no criticó cualquier forma de economía, sino la forma hegemónica del modelo actual: Lucro sin límites, exclusión estructural, devastación ecológica, supremacía del capital financiero y mercantilización de todo y casi de todas- todos.

El Papa Francisco subrayó con claridad que la crisis ecológica no solo amenaza al planeta, sino que hiere profundamente la dignidad humana. Advirtió que son las personas más vulnerables quienes sufren con mayor crudeza las consecuencias del deterioro ambiental.

En su oportunidad, hizo llamados a los gobiernos, las empresas y las personas a asumir su responsabilidad en la protección de la casa común, un mayor cuidado de la naturaleza, reconociendo su valor intrínseco y su importancia para la vida humana. Invitó a un cambio de actitud hacia la naturaleza, pasando de un enfoque utilitarista a uno de respeto y cuidado, siempre manteniendo una actitud de esperanza con ánimos para la acción de proteger la Tierra y construir un futuro sostenible y digno para todas las criaturas, incluidas las plantas, los animales y principalmente desde el ángulo de estas sencillas líneas, el medio ambiente.

Así, luego de reflexiones profundas, críticas valientes, llamados constantes a la acción y viajes a lugares donde ningún otro Papa había estado, Francisco concluyó su pontificado tras más de doce años de servicio cercano y comprometido con los fieles. Falleció el 21 de abril de 2025, Lunes de Pascua, dejando un legado espiritual y ético que seguirá inspirando a creyentes y no creyentes por igual.

Finalmente, si bien el Papa Francisco no expresó un señalamiento directo a la Economía Social y Solidaria, queda claro que su pensamiento estaba en contra del sistema predominante y a favor de otros caminos alternativos que coincidieran con los propósitos que exclamó en sus intervenciones y que he expuesto en estas líneas.

*Maestro Marco Antonio Román Sotelo, colaborador del NODESS Morelos Solidario y Cooperativo. Correo: roman-marco@hotmail.com

La Jornada Morelos