

La crónica morelense: entre encuentros y desencuentros de la desmemoriada memoria.
“El autor fue hombre de excelente memoria y de gran providad [sic]”, escribió el abogado, arqueólogo, lingüista e historiador cordobés Ramón Mena Issasi sobre el capitán insurgente y cronista cuautlense Felipe Benicio Montero quien ‒privilegiado partícipe de los heroicos hechos entre el 19 de febrero y el 2 de mayo de 1812‒ “hablaba constantemente del sitio [de Cuautla], con prolijidad de detalles, interesantes algunos y desconocidos hoy”.
La memoria es aliada o adversaria. Y la crónica, una de sus voceras, es la multifacética expresión de los hechos que, narrados oral o escrituralmente, se someten al inexorable desbaste del tiempo que decanta, para exhibir en su inasible desnudez, las íntimas fibras de su naturaleza, desposeyéndola del detritus de la mezquindad. Stricto sensu, a través de la crónica la memoria, individual o colectiva, es uno de los espejos de la cotidianidad.
La taxonomía de la crónica nos permite discernir entre los hacedores de ella. Hay cronistas que son testigos de los hechos, como Felipe Benicio Montero, a quien podríamos considerar el primer cronista originario de estas tierras que hoy llamamos morelenses; los hay quienes registran los hechos a través de los testimonios de otros; también hay cronistas que pretenden ser historiadores; los hay serios y honestos; y los hay mentirosos y oportunistas.
“Largo como la Cuaresma” suele decirse de aquello cuya duración es prolongada o de quien ostensiblemente exagera sus dichos. “Largo como de la Epifanía a la Natividad”, podría decirse de algunas personas que tienen como premisa la adaptación de los hechos cronicados, al grado de convertirlos en fantasías o falacias y que, a fuer de repetir, asumen como absoluta verdad. Aún más, ante la falta de interés de otros en sus crónicas: “Mienten por convivir”.
En el estado de Morelos el ejercicio de la crónica representa retos, implica vicisitudes, conlleva conflictos y deviene desmemoria. Hay cronistas oficiales y no oficiales, resultado de la ignorancia de autoridades que en nada valoran la memoria como política pública. Y el marco legal que debería garantizar el ejercicio de la crónica desde la constitución de la figura del Consejo de Cronistas no tiene concreción. Y de ello los cronistas son corresponsables.

El viernes 22 y el sábado 23 de agosto de 2025 se realizará, en Cuautla, el “Encuentro de Crónica del Estado de Morelos”, cuyo principal fin es, como en las anteriores ediciones, congregar a cronistas morelenses para conocer pública y colectivamente su trabajo, así como para generar el diálogo entre todos. El día de San Felipe Benicio será propicio para recordar la labor que mujeres y hombres han realizado como cronistas de su terruño morelense.
Morelos. Documentos inéditos y poco conocidos; Ramón Mena; primera edición; t. I; Manuscrito de la historia del Sitio de Cuauhtla por Felipe Benicio Montero, capitán del Ejército del Sr. Morelos y testigo ocular del sitio; Secretaría de Educación Pública; México; 1927; 426 pp.

Imagen: Manuscrito de Felipe Montero (fragmento); Cuautla, Morelos; s/f.
El Sitio de Cuautla. 72 días de lucha. Antecedentes y acciones posteriores; 2012.

