

Por Ley, cada órgano de gobierno debe contar con un área encargada de informar al público de los actos de gobierno a solicitud expresa, con nombre o anónima, además de contar con un espacio público en línea, con información de dichos actos, incluyendo el presupuesto y su ejercicio a lo largo de su administración. El Ayuntamiento de Jiutepec cuenta con la suya, pero como veremos, se niega sistemáticamente a entregar información que debe ser pública, de interés vital para la ciudadanía, afectada por las emanaciones venenosas del basurero ilegal de Tezontepec.
Vecinas y vecinos de ese basurero clandestino, en estricto ejercicio de su derecho a la
salud y a su seguridad, solicitaron el 30 de mayo de 2024, información de ese Ayuntamiento,
relativa a la aplicación del FONDO VERDE, un recurso que el gobierno estatal, con fondos
públicos, le otorgó para una primera etapa dedicada a la remediación del predio ocupado por
el basurero, mediante la redirección de las emanaciones venenosas y su procesamiento en

quemadores, antes de enviar los residuos a la atmósfera, a gran altura. El Ayuntamiento solicitó
al IMIPE una prórroga para entregar la información solicitada por la ciudadanía, el 12 de junio,
con el compromiso de entregarla en 10 días hábiles.
El monto asignado al proyecto fue originalmente superior a dos millones y medio de
pesos, y se tiene noticia de que había llegado a las arcas del Ayuntamiento desde abril de
2024. Como el Ayuntamiento no proporcionaba la información solicitada, hubo que solicitar vía
el Instituto Nacional de Acceso a la Información, mismo órgano que entregó copia del proyecto
aprobado (sin firmas de sus responsables), y era de suponerse que se aplicaran los recursos
para el mismo.
El 4 de julio, al no entregar el Ayuntamiento de Jiutepec la información solicitada, la
ciudadanía presentó al IMIPE un Recurso de revisión del caso, mismo que fue admitido días
después, y resuelto mediante Acuerdo de fecha 16 de octubre, que obliga al área de
“transparencia” de Jiutepec, a entregar la información solicitada, apercibiéndole de sanciones
en caso de no hacerlo.
Las mínimas obras dedicadas al proyecto iniciaron hasta agosto y parecen haber
terminado en el mes de noviembre, días en que hubo la última actividad con una débil tubería
instalada, sin verse aún los prometidos quemadores. En octubre, el presidente municipal había
prometido entregar la obra a finales del mes, pero es fecha que no lo hace.
El 4 de diciembre, ayer, la ciudadanía recibió la notificación del Acuerdo tomado en su
favor por parte del IMIPE, que obligaría al Ayuntamiento a entregar la información solicitada
respecto a la obra realizada en Tezontepec. ¿Por qué tanto sigilo? ¿Por qué no informar sobre
la aplicación de esos millones o más que les fueron adjudicados? ¿Se aplicó el proyecto inicial
o se sustituyó por otro más debilucho y caro? ¿Hubo licitación? ¿A quiénes se contrató? ¿El
proyecto aplicado tiene alguna base científica para atender la gravedad de las emisiones que el
INECC-SEMARNAT y un grupo de científicos de la UNAM califican como peligrosas e incluso
cancerígenas?
Por lo visto, al seguir sin entregar esa información, al Ayuntamiento de esta
administración saliente de Jiutepec, sistemáticamente no le ha interesado la salud, ni la
seguridad, ni el derecho a la información. Desde inicios del incendio, negó que lo hubiera,
negó públicamente que también era subterráneo, aseguró que estaba apagado, no entregó el
estudio realizado por la UAEM, no entregó el proyecto aprobado por el FONDO VERDE, y
sigue sin contestar las preguntas legítimas formuladas atrás. La muerte lenta, le llaman al
proceso mortuorio de quienes respiran emanaciones venenosas como, las hoy cotidianas en Jiutepec. Hay cómplices de este lento crimen masivo, que desprecia nuestras vidas y lo ha hecho por ya 25 años. ¿Para eso sirven los órganos de transparencia?

