

1300 firmas de la comunidad tepozteca recabadas este 2024
(Segunda parte)

El abogado tepozteco Horacio Solís señaló a la Lic. Xóchitl Rodríguez que, a pesar de que hace unos años se había firmado un acuerdo entre autoridades municipales y el INAH para limitar la cantidad de turistas que ascienden al sitio arqueológico del Cerro del Tepozteco, especialmente en fin de semana, este no ha sido respetado ni se ha llevado a cabo control alguno. Le mencionó también el hecho de que los mismos trabajadores del sitio venden en el punto superior, junto al templo, bebidas energizantes y refrescos, con lo cual se genera más basura. Rodríguez admitió conocer tal situación, y declaró que ya antes habían señalado a sus compañeros no vender dichos productos en el sitio arqueológico, que es una actividad no autorizada ya que el INAH no emite concesiones, y pidió a los activistas proveer nuevas fotografías que evidencien dicha actividad, para poder llevar nuevamente a cabo las diligencias correspondientes.
Solís Barragán señala que además de la venta de bebidas energizantes, el personal que resguarda el sitio arqueológico pide la cantidad de 90 pesos para ingresar al mismo, lo cual, sumado al hecho de que en día domingo la cantidad de turistas que asciende al sitio ha llegado a ser de hasta 10,000 personas, resulta en una ganancia -para un sólo día- de 900,000 pesos.
La activista Concepción Peñaloza señala que los basamentos descubiertos en 2010 sólo han sido cercados por INAH, pero que desconoce si existe un nuevo reglamento, guía oficial o documento jurídico en el que se garantice la protección de esos hallazgos específicos. La Lic. Rodríguez López respondió que «esa información se le dio al Ayuntamiento, y que es su responsabilidad«, y al señalarle Solís que finalmente dichos basamentos en la base del cerro son patrimonio arqueológico tal como el templo que se encuentra ascendiendo, López admitió en lenguaje más bien coloquial: «Sí, tenemos que entrarle también a ese tramo de Axitla«.
Finalmente se le mencionó a Rodríguez López el uso que se le da a un inmueble catalogado por el mismo INAH dentro del patrimonio histórico, ubicado sobre Av. Zaragoza en el centro del pueblo, y que fue convertido en la cantina de franquicia cuernavaquense «La crudería», que emite música a alto volumen y vende bebidas alcohólicas encontrándose entre dos escuelas, primaria y secundaria.

«Si un recinto arqueológico está dentro de una propiedad privada, el propietario le puede dar el uso comercial que desee«, respondió Rodríguez, a lo que añadió: «Sólo si se le hace un daño o modificación indebida al inmueble, el propietario está obligado a repararlo.», y agregó nuevamente, que el responsable de llevar a cabo una vigilancia de un uso comercial indebido de venta de alcohol «es el ayuntamiento«, admitiendo que «lo único que es competencia del INAH es autorizar o no modificaciones que el propietario desee hacer al inmueble«. En el caso de «La crudería» se trata no solo de un inmueble histórico ya totalmente transformado, sino que se le añadió incluso un tercer nivel que es usado como terraza-bar, desde la que se emite casi diariamente escándalo, incluyendo horarios en que niñas y niños se encuentran en clase en las escuelas que están a ambos costados.
«Es un delito federal cuando el propietario se rehúsa a reparar una modificación indebida o daño. […[ Para tal tipo de asuntos, nosotros [INAH Morelos] somos sólo cuatro personas para todo el estado. Por eso procedemos sólo por denuncia que haga la ciudadanía.» apuntó finalmente Rodríguez López
Recientemente Horacio Solís Barragán y Concepción Peñaloza Garrido han recibido también respuesta escrita al documento presentado, y en ella esencialmente se refrenda lo que la Lic. Rodríguez manifestó personalmente, delegando la responsabilidad de la problemática, mayormente, al Ayuntamiento de Tepoztlán.
El escrito de denuncia de la situación con las más de 1300 firmas reunidas por Solís Barragán y Peñaloza Garrido será también presentado en próximas fechas ante las autoridades municipal y estatal, y ante la propia Presidencia de la República.

