Hablemos de migraciones: Repensar la política migratoria mexicana desde lo regional y lo multilateral

Juan Manuel Gómez Rodríguez[1]

El cambio de la administración federal en Estados Unidos ha traído una nueva política estadounidense en materia migratoria. La política actual de restricción radical a la movilidad, basada en la “Executive Order 14159 Protecting the American People Against Invasion”, de 20 de enero de 2025, se ha traducido en un incremento sustancial de las deportaciones, que tiene su base en las políticas de seguridad nacional y lucha contra el terrorismo, que ha implementado el segundo gobierno de Donald Trump.

Un factor relevante de esta nueva política es la consideración de los migrantes como sujetos de detención forzada al considerar la migración irregular como un ilícito. La creación de centros de detención como Alcatraz Alligator, o el fomento de nuevos centros de detención externos como el desarrollado en el Salvador dificultan los esfuerzos consulares y diplomáticos para la protección de sus derechos humanos.

Esta situación ha generado que los flujos de migrantes, que atraviesan territorio mexicano desde la frontera sur hacia Estados Unidos, se planteen como nuevo destino quedarse en México. De acuerdo con datos de la secretaria de gobernación, entre enero y mayo de este año 2025, se registró a 113,612 migrantes transitando por territorio mexicano en forma irregular, así como que el 64% de estas personas tienen el plan de quedarse en la Ciudad de México a residir o vivir. Esta situación hace necesario replantear la política migratoria actual, que ni tiene la capacidad económica para honrar su compromiso constitucional de garantizar los derechos de todas las personas, incluidos los migrantes, y tampoco la infraestructura necesaria para atender sus necesidades más básicas.

Además, el giro hacia una política comercial más proteccionista en la integración económica con Canadá y Estados Unidos implica nuevas presiones a los sectores empresariales y productivos en México. La necesidad de un enfoque más congruente y pragmático con el contexto actual hace necesario adoptar medidas eficaces de política pública y no simplemente retóricas o ideológicas, que no conducen a ninguna solución viable a la problemática planteada.

El control de los flujos migratorios requiere una mayor colaboración y responsabilidad de los gobiernos de sus países de origen, que deben brindar condiciones de desarrollo económico a sus connacionales y no violencia y persecución política. La necesidad de adoptar un enfoque integral de desarrollo implica atender sus necesidades económicas y sociales en un entorno de seguridad interna. Al respecto se requiere evaluar de forma multilateral y con carácter regional, las condiciones de desarrollo económico y de seguridad de los países que expulsan a sus ciudadanos, con la finalidad de adoptar soluciones regionales a dicha problemática.

Este enfoque regional de la migración debe involucrar a organizaciones internacionales de carácter regional como el Sistema de Integración Regional de Centroamérica (SICA), la Comunidad del Caribe (CARICOM), la Organización de Estados Americanos (OEA), así como organizaciones económicas regionales como es el caso del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que brinden soluciones multilaterales y regionales ante una migración que abarca países como Venezuela, Colombia, Haití, Honduras, Nicaragua, Cuba, o Guatemala.

La necesidad de establecer criterios y estándares de cooperación económica entre los países de origen y los países de destino de la migración latinoamericana requiere entender, que países como México han pasado de ser países de transito a convertirse en países de destino de los flujos migratorios, lo que implicara compromisos regionales y multilaterales ante la imposibilidad material y económica de que sean solo los países de destino los que asuman la responsabilidad y las consecuencias económicas de dicha migración.

  1. Doctor en Derecho Comunitario Europeo y Profesor Investigador de Tiempo Completo en la UAEM. Participa en esta entrega como invitado del Dr. Wilfredo Abraham Alaniz Pérez.

La Jornada Morelos