

Dos opiniones, dos. Y el privilegio de vivir en Cuernavaca
Luego de aplaudir, como millones de mexicanos, la despedida al ex líder del Senado a través de la muy merecida bofetada que le propinó Alejandro Moreno “Alito” a José Gerardo Rodolfo Fernández Noroña y que éste último se la ganó a pulso por cínico y soberbio y conste que ni soy del PRI ni de ningún partido político, pero flaco favor le hacen este tipo de colaboradores a la presidenta Claudia Scheinbaum que bastante tiene con lo que tiene.
Y de paso, desde estas líneas hago votos por que la Marina vuelva a ser el honorable e intachable cuerpo que era ya contaminado desde el sexenio pasado por este escándalo de los dos sobrinos del ex secretario de Marina y para colmo, Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, hermanos y vicealmirantes ligados al tráfico ilegal de combustible. Estos sí debían ser llamados traidores a la Patria.
Si el poderoso tío sabía lo que hacían los sobrinos, qué terrible y si lo ignoraba, peor. ¿Qué hacía al frente de la Marina si ni siquiera estaba al tanto de su propia familia? Ya cayeron varios implicados, pero ¿y el tío qué y los cómplices de arriba qué? Qué raro, siempre caen los de en medio y los de abajo, nunca los de mero arriba y mientras tanto el poder hace mutis oese a que hay dos víctimas que en estricto sentido del deber denunciaron los hechos por lo que fueron asesinados. ¿Quedará impune su muerte? ¿O detendrán solo a los autores materiales, pero y los intelectuales qué?
Luego de estos útimos renglones torcidos, en mi segunda opinión, bastante vergonzosos para tan digna institución como se caracterizaba antes la Marina, mejor vuelvo los ojos a mi preciosa ciudad. Así les cuento queridos lectores, que, aunque mi estado es uno de los más pequeños de México ha sido sin embargo muy privilegiado sobre todo porque encierra el singular honor de dar cobijo desde tiempos ancestrales, a buena parte de los señores o tlatoanis de diversos Señoríos, sin ir más lejos, Moctezuma Ilhuicamina el 5º. Tlatoani, llamado el Arquitecto del Poder Azteca. Excelente guerrero azteca-mexica que embelleció y engrandeció México-Tenochtitlan y fortaleció la monarquía azteca, fue hijo de una princesa tlahuica llamada Miyahuaxíhuitl y del también Huey Tlatoani Huitzilíhuitl el 2º. azteca-mexica.
Durante la Conquista o Invasión de México, el capitán Hernán Cortés eligió Cuernavaca como capital de su Marquesado para iniciar el cultivo de la caña de azúcar traída de Cuba y por que aquí levantó su Palacio que hasta el día de hoy sigue siendo el monumento más conocido de Morelos: El Palacio de Cortés. Durante el virreinato, en 1716, el minero José de la Borda llegó a mi ciudad a construir varias obras y otro de los visitantes famosos fue Alejandro von Humboldt quien en 1803 bautizó a Cuernavaca como “La ciudad de la Eterna Primavera” y así se le sigue llamando. Sigo con otro. Durante la lucha por la Independencia de México, el líder insurgente José María Morelos y Pavón en mi estado, en Cuautla, protagonizó una resistencia heroica durante el Sitio a esa ciudad en 1812, no en balde el político y abogado de origen indígena, el oaxaqueño Benito Juárez al crear un nuevo estado para evitar seguir rodeado por el estado de México, le puso, el 17 de abril de 1869, Morelos, en su honor.

Ya en el siglo XX, verdaderos íconos mexicanos y extranjeros famosos mundialmente como el pintor Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Rafael Coronel, Rufino Tamayo, Rafael Cauduro, Vladimir Kibalchich (Vlady), Víctor Manuel Contreras, filósofos como Erich Fromm que aquí escribió “El Arte de Amar”; Santiago Ramírez, llamado Padre del Psicoanálisis en México, autor de “Infancia es Destino”. El pensador Iván Illich, Ricardp Guerra Tejada, el peruano Daniel Ruso de los Heros, actrices como Martha Hyer, María Félix, la cantante Chavela Vargas, directores de orquesta como Leonard Bernstein, compositor de la musica de West Side Story en 1961 aunque por breve tiempo o el gran director y compositor orgullo de México Arturo Márquez que vive en Tepoztlán. Grandes escritores como Ricardo Garibay, Malcolm Lowry el de Bajo el Volcán e investigadores científicos como Jacobo Grimberg misteriosamente desaparecido desde 1994 antes de su viaje a Nepal. El antropólogo y navegante Santiago Genovés, el “bon vivant” y coleccionista de arte Robert Brady que legó toda su colección y su casa Museo a Cuernavaca y entre los aristócratas: el Sha de Irán, segundo emperador que vivió en Cuernavaca además de Maximiliano. Aquí vivieron los últimos reyes de Italia Humberto y María José de Saboya, la gran benefactora María Aloisi, la también gran escritora Elena Garro, el monero Eduardo del Río (Rius) y el famoso Padre William B. Wasson que fundó aquí la Casa Hogar “Nuestros Pequeños Hermanos” y muchos más.
Antes de cerrar esta columna, lo hago recordando lo que les escuché y aprendí de varios de esos grandes a los que entrevisté: Del coronel Manuel Levi Peza: “Se deberían dar cursos permanentes a migrantes”. Del Dr. Santiago Ramírez: “La crisis es solo una máscara y todos para vivir en sociedad portamos una”. “La libertad absoluta no existe”. “La muerte es ese no ser, que es ser”. Del Dr. Santiago Genovés: “Cuernavaca debería ser una ciudad del pensamiento”. “Venimos a este mundo a entender, a comprender más y más y a juzgar menos y si se puede nada”. De Ricardo Garibay: “El deseo de inmoralidad y la envidia, es lo que abunda en el ser humano”. Del P. Wasson: “Combatir la pobreza infantil y empoderarla a través de la educación” y “Para que la gente ayude, hay que tocar su corazón”. Y por hoy aquí le paro, nos leemos el próximo miércoles.

El obispo de Cuernavaca Ramón Castro anunció que ya está en trámite formal la beatificación y posterior canonización del P. William B. Wasson (1923-2006), fundador de la Casa Hogar “Nuestros Pequeños Hermanos” para niños huérfanos y abandonados a quienes famosos como Frank Sinatra, entre muchos más, lo ayudaron a sostenerl la de Cuernavaca y la de Miacatlán, Morelos. Foto bajada de internet del sitio: Fundacion-nph.org, registrada con el NIF G/62984919 y N. 08/0345. Proporcionada por la autora.

