

Por la emergencia en Minneapolis, los migrantes cancelan su festejo a San Pablo.
Sí, amigos. Cuando vemos casos de brutalidad policiaca como lo ocurrido la semana pasada en Minneapolis, Minnesota cuando un agente del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) le disparó a quemarropa a la estadounidense Renée Nicole Macklin-Good de 37 años en el sitio donde realizaban una redada contra migrantes latinos mayoritariamente, se pregunta uno: ¿qué sigue? Y lo que sigue, llegó.
Renée Nicole, a la que yo denomino una heroína moderna, quedó muerta luego de tres tiros que le disparó un agente del ICE. ¿Su delito? No estar de acuerdo con la rudeza del operativo de detención de migrantes. Ella miraba, sentada desde el interior de su vehículo, desaprobando la fuerza extrema con la que efectuaba ese trabajo los del ICE. La señora no representaba una amenaza, de hecho, ha salido información de que en el interior de su camioneta no se hallaban armas, sino solo juguetes de peluches de su hijo pequeño que afortunadamente no iba con su mamá en ese momento y su perro que la acompañaba en el asiento de atrás.
Luego de ese lamentable hecho ocurrió lo impensable: se han suscitado más de mil manifestaciones en diversos lugares del país, entre ellos en Nueva York y Chicago: gobernadores, activistas, estudiantes, migrantes y ciudadanía en general, todos protestando contra la policía del ICE. Minneapolis, para quien desconozca su ubicación geográfica, está en el estado situado más al norte del Medio Oeste de los Estados Unidos y colinda con Saint Paul, que es la capital del estado de Minnesota. Ambas ciudades forman un área metropolitana conocida como las Ciudades Gemelas a solo 880 kilómetros de Canadá. Por lo que el frío ex extremo.
Entrevistado, vía telefónica, el conocido y popular morelense Raúl Sánchez Ocampo oriundo de Axochiapan, Mor., (palabra que significa en lengua náhuatl: flor acuática o nenúfar), esto es lo que revela: “En estos momentos llegaron a Minneapolis, donde radica el mayor número de paisanos oriundos de Axochiapan de toda la Unión Americana, un número creciente de agentes policiales. Al parecer son unos 2 mil que literalmente están peinando la ciudad para expulsar a todos los migrantes y ante las crecientes protestas, amenazan con aumentar ese número”.
Y continúa: “La gente vive con miedo. Tanto, que nuestro magno y tradicional festejo netamente axochiapense, dedicado al apóstol San Pablo que lo hemos venido celebrando año con año desde el 2000 tratando de coincidir con la fecha del 25 de enero como en Morelos se festeja, solo lo suspendimos en el 2020, un año, por la pandemia y hoy lunes, 12 de enero de 2026, por la situación que se vive aquí ya se anunció, pese a que todos los preparativos estaban ya listos, que se cancela también este año. No habrá celebración porque no podemos arriesgar a uno solo de nuestros migrantes”.

A la pregunta de cómo es que emigró hasta ese lugar, responde: “En mi caso personal, tomé la decisión, bien pensada y bien reflexionada, de salir de Axochiapan. No había oportunidades de crecer, los salarios en México eran bajísimos y aunado a esa situación la falta de liquidez me preocupaba. Pensaba en el futuro de mis hijos. Me angustiaba lo que pasaría cuando crecieran mis críos y tuvieran que salir a buscar buenas escuelas que no había en esa región tan alejada de la capital de mi estado. Cómo les pagaría yo una buena educación inmerso como estaba en esa crisis económica que a tantos agobiaba en el país.
“Y lo que es la vida, un día, dos buenos amigos míos, morelenses como yo que ya radicaban en Minneapolis: Gumaro Vital Domínguez y Ramiro Hernández Márquez, me invitan a trabajar donde ellos ya estaban. Fue muy duro. Viajé dejando atrás familia, amigos, todo lo que había sido mi mundo hasta ese día y llegué a esta lejana ciudad a donde me cobijaron con todo tipo de apoyo en lo que yo conseguía trabajo. Jamás lo olvidaré ni me cansaré de agradecerlo. Era el año 2000”.
Todavía le pregunto ¿qué hubiera pasado si las condiciones en México hubieran estado mejor? Y Raúl Sánchez, en seguida responde: “Si los salarios hubiesen sido atractivos, yo te aseguro Lya, que no solo yo, sino millones de mexicanos, hubiéramos preferido quedarnos en nuestro país. Sin embargo, no sucedió así y gracias a que emigré, pude cumplir esos objetivos que tenía yo pensado brindárselos a mis hijos. Mira, mi esposa y yo tuvimos tres hijos, me lleno de orgullo al decir que una de mis hijas estudió aquí, donde estoy, su High Scholl y regresó a Morelos a estudiar para fisioterapeuta. Y ahí van los otros dos también.
“Ahora bien, vivir ya 25 años en esta tierra por difícil y extremo que sea su frío clima, te hace amarla, quererla y honrarla. Se me fue el tiempo sin sentir y te puedo decir que pese a todo lo que estamos viviendo actualmente, Dios bendiga a Minneapolis porque gracias a esta hermosa ciudad, hoy, con toda serenidad, te aseguro que puedo decir: Misión Cumplida.

En esta foto se aprecian las dificultades que viven muchos de quienes por necesidad deben emigrar. Ahí van caminando, abrigados por el frío y la lluvia rumbo al sueño americano que les permita vivir mejor, lo que no han logrado en su propia patria. Foto: www.ciudadania.express.com, proporcionada por la autora para su publicación.

